La provincia ha perdido diez carteros rurales en un año
Seguimiento total en la jornada de huelga convocada en Cistierna y Boñar
Los cuatro sindicatos con representación en Correos en la provincia de León -"Csif, CC.OO., UGT y Sindicato Libre-" denunciaron ayer la supresión de diez plazas de carteros en el área rural de la provincia, una circunstancia que ha provocado la convocatoria de una jornada de huelga, que se celebró ayer en Cistierna y Boñar, que tuvo un seguimiento total.
Los representantes de los trabajadores consideran el recorte de personal «injustificado» y realizado de «manera unilateral por la empresa sin consultar a los sindicatos». Esta reducción de plantilla, realizada a través de jubilaciones, «está afectando a un gran número de municipios». De hecho, en Cistierna y Boñar son ya doce las localidades que que no reciben el servicio postal a diario, según estipula la ley, al tiempo que acusaron a la empresa de «encubrir y ocultar la nefasta situación que están padeciendo en las zonas rurales».
Para Fermín García, de CC.OO., la «reducción injustificada de la plantilla está provocando acumulaciones de trabajo y sobrecarga para los carteros rurales que se ven obligados en algunos casos a duplicar su recorrido para poder realizar su trabajo». De hecho, un cartero de Cistierna tiene ahora que recorrer 123 kilómetros para atender a 19 localidades, frente a los 60 kilómetros y las nueve localidades que realizaba antes de la reducción de la plantilla. En Boñar, desde el 1 de agosto en que se suprimieron dos plazas, «no ha sido posible realizar el reparto regular ni un solo día», mientras que en Cistierna hay una parte que se queda sin reparto a diario desde el 1 de octubre.
Apoyo de los alcaldes. Los sindicatos han iniciado una campaña para recabar el apoyo de los alcaldes, de las juntas vecinales y de los vecinos. Ayer mismo, mantuvieron una reunión con el alcalde de Cistierna, Nicanor Sen, quien suscribió las reivindicaciones «y se ha comprometido a hacer lo que pueda por solucionarlo».
García también denunció que la empresa responde a las quejas de los presidentes de las juntas vecinales asegurando que «esten tranquilos», y los cambios previstos por Correos «no van a afectar a la prestación del servicio público, que se realizará de forma regular y con calidad y que los trabajadores pueden realizar la labor en la jornada que tienen estipulada».
Los sindicatos también denunciaron que existe una intención de la empresa de «trasvasar financiación destinada al servicio para zonas rurales menos rentables a zonas con mayor rentabilidad, como los núcleos urbanos».
También anunciaron futuros problemas en zonas como Sahagún y Vega de Espinareda por la supresión de plazas que afectarán al servicio que, a su juicio, ya sufren zonas como Villablino, Villafranca del Bierzo o La Magdalena.