La Academia de Bellas Artes salvó el monumento en 1942
La página web de la Junta de Castilla y León señala, en un texto que firma Javier Ribera Blanco, que el mayor interés de la iglesia de Santa Colomba «estriba en las cubiertas de carpintería mudéjar aparejadas según las características desarrolladas en Castilla y León en la época de los Reyes Católicos, siendo magníficos exponentes de este arte autóctono».
Son dos los artesonados de este estilo, que se conservan en el templo, el de la nave central, de el más espectacular por su tamaño, y el de la capilla, de forma octogonal regular, según el sitio web de la Administración autonómica que asegura que ambas cubiertas «pertenecen, con total seguridad», al mismo autor, maestro carpintero, «que hizo la armadura de la iglesia de Santa Marina de Valencia de Don Juan».
Un año antes de su declaración como monumento, las cubiertas de Santa Colomba de la Vega «se salvaron milagrosamente de ser desmontadas y trasladadas al Museo Arqueológico Provincial por deseo de Luis Menéndez Pidal, proyecto que evitó la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando». Conservado el mayor atractivo de la iglesia y sin guías que faciliten las visitas al templo, la iglesia de Santa Colomba de la Vega necesita ahora un segundo milagro para restaurar su imagen.