Reportaje | v. arAUJO
Al pie de la historia
Un trabajo de investigación guió la elaboración de los trajes que lucirán los actores de la representación de la Carta Puebla de Laciana
Celestino Pérez, junto al párroco de Caboalles y un miembro de la asociación Carta Puebla.
Rememorar la época de Alfonso X El Sabio sobre el escenario ha sido uno de los retos más significativos emprendidos por los responsables de la representación de la Carta Puebla, que tendrá lugar el próximo domingo en Villablino. El Ayuntamiento acogió ayer la presentación de los trajes que lucirán los actores y actrices sobre el escenario y que han representado un gran esfuerzo para los organizadores, que se han esmerado en conseguir la máxima similitud posible con el vestuario de la época.
Son 45 en total las vestimentas que se han elaborado por la mano de los participantes en la histórica representación. Los lacianiegos verán sobre las tablas del Rey, el Adelantado, el Escribano, los cuatro aldeanos, los dos soldados del Rey y los siete niños protagonistas de la obra, representados con gran fiabilidad, gracias a un trabajo de investigación realizado para adaptar los trajes a la realidad de la época.
Trajes y peinados. Así, los tejidos de los trajes se han realizado en paño, en colores escarlata y verde, con pequeños cuadrados, jaspeados, adamascado y con mariposas, motivos que también adornan las lanerías ligeras. Terciopelos, sedas y el camelote se encuentran también en los trajes, que realzarán su belleza con botones de plata oro o perlas y hebillas incrustadas de pedrería. Hombres y mujeres llevan los dedos cargados de anillos y rosarios con cuentas de piedras preciosas.
Los peinados también reflejarán la moda del siglo XIII bio, con rostros completamente afeitados y cabellos largos que se rizan a la altura de las orejas y sombrean la frente con un grueso bucle. Las solteras dejan su cabello suelto, y las casadas dividen los suyos en dos bandas onduladas y reúnen sus trenzas sobre la nuca.
El zapato más corriente de la época se llama escotado y se sujeta en el cuello del pie con una correa.
Llaman la atención los trajes femeninos, entallados, con porte ondulante y pecho firme, sujetado pro una banda de tela. La camisa, más larga que la masculina va bordada y muy ajustada, mientras que el busto, la falda y el alto de las mangas son muy anchas, mientras que son muy ajustadas en el antebrazo.
Las inmediaciones de la Casa de Cultura de Villablino acogerá esta representación, que pretende ser un homenaje al documento histórico más importante del valle de Laciana, un conjunto de pergaminos de las confirmaciones reales al primer privilegio otorgado por el rey Alfonso X El Sabio, en 1270 en la localidad de Burgos. Posteriormente hubo distintas confirmaciones entre las que se encuentra la de Juan II, Felipe V y Fernando VII.