Cabreros vincula las ayudas a la natalidad a mantener la escuela
El Ayuntamiento entrega a los 18 niños del colegio del pueblo una aportación que defiende una pirámide social estable

Niños de la escuela de Cabreros, junto a la concejala Esther Provecho y el alcalde, Matías Llorente.
Los incentivos al fomento de la natalidad que muchos ayuntamientos leoneses del mundo rural aplican a sus políticas -”modestas-” de dinamización social encuentran una nueva interpretación en el de Cabreros del Río. El gobierno municipal de este término de la vega del Esla aplica esas ayudas relacionadas a los niños escolarizados en la escuela del municipio. Como ejemplo de que la Escuela es la vida de los pueblos y sin ella ya se sabe cuál es el destino. Basta con mirar el estado de liquidación que presentan los cientos de pueblo de León a partir del cierre de las aulas. Las ayudas fijadas por el Ayuntamiento se establecen en cantidades de 300 y 200 euros, según se trate del grado en el que estén matriculados los niños. La escuela de Cabreros cuenta ahora con 18 alumnos, dentro de las edades de escolarización obligatoria y el límite en el que pasan a un centro educativo de la ESO. Una excepción que no deja de confirmar la regla extendida del mundo rural leonés expuesto a la desaparición sin niños en las calles de sus pueblos y de sus escuelas. «Es nuestra modesta apuesta por mantener una estructura social capaz de garantizar el futuro a los pueblos», explican el alcalde Matías Llorente y la concejala Esther Provecho, que cumplieron esta semana con el precepto de la entrega de las ayudas a los niños que acuden a la escuela del pueblo: un aguinaldo que va más allá del fin navideño.