Condenado el edil del PSOE de Prioro por daños contra el exteniente de alcalde

Panorámica de Prioro, en una imagen de archivo
La Audiencia Provincial de León ha ratificado la sentencia de del Juzgado de lo penal número dos de León en la que se condena al concejal de PSOE en el Ayuntamiento de Prioro José Ignacio Sedano Álvarez, como autor de un delito de daños y de un delito leve de malos tratos sin lesión contra el exteniente de alcalde de Prioro Íñigo Gutiérrez Casal. La condena consiste en penas de multa de quince meses, con cuota diaria de 10 euros por el delito de daños, y multa de dos meses con cuota diaria de 10 euros por el delito leve de malos tratos sin lesión, con aplicación en ambos casos de la responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias no satisfechas en caso de impago y con expresa imposición del pago de las costas procesales causadas, incluidas las de la acusación particular. En concepto de responsabilidad civil, Sedano indemnizará a Gutiérrez Casal, exteniente alcalde de Ayuntamiento de Prioro en la cantidad de 520 euros por los daños causados en su teléfono móvil, con aplicación de los intereses. Es la misma pena que solicitó el Ministerio Fiscal. Los recursos del acusado fueron desestimados.
Los hechos juzgados tuvieron lugar el 29 de abril de 2022. Con motivo de la celebración de un acto público en las instalaciones del Ayuntamiento se encontraba esperando en las escaleras del consistorio los concejales de la asociación AVPT (Asociación de Vecinos Prioro-Tejerina), el acusado José Ignacio Sedano Álvarez, entonces representante de otra asociación de vecinos (AVTO) y Rubén Sánchez Fernández (AVPT), así como el teniente alcalde, Íñigo Gutiérrez Casal (PP). Debido a la mala relación existente entre el acusado y Gutiérrez, comenzó una acalorada discusión entre los dos que originó que el acusado, de forma sorpresiva y presidido en su obrar por el propósito de menoscabar la integridad física de Gutiérrez, le agarrase violentamente del cuello y de los hombros. Con la intención de llamar a la Guardia Civil, Íñigo Gutiérrez cogió su teléfono móvil, momento en el acusado se lo arrebató y lo tiró contra el suelo.
Según se recogen en las actas municipales en varios plenos fue requerida la presencia de la Guardia Civil.