El Páramo Bajo se harta y se encierra en la sede de CHD
Siete soluciones ha anunciado CHD para solucionar la polémica sobre el coste eléctrico del salto de Villalobar que encerró esta semana al Páramo Bajo en Valladolid

Herminio Medina, presidente de la Junta de Gobierno de los regantes, arenga a los manfiestantes en Valladolid.
Si ha habido un protagonista esta semana en el campo leonés ha sido la Comunidad de Regantes del Páramo Bajo de León y Zamora que, hartos del ninguneo de Confederación Hidrográfica del Dueoro (CHD) en su polémica sobre el coste eléctrico del salto de Villalobar, decidió encerrarse el lunes en la sede del organismo regulador de cuenca en Valladolid, una acción sorpresiva que mantuvieron durante varias horas hasta que, pasadas las seis de la tarde, se presentó la presidenta María Jesús Lafuente con el compromiso de sentarse a negociar.
Arropados por más de 300 personas en el entorno de la sede y por representantes de todas las organizaciones agrarias de León, los regantes comandados por el presiente de la Junta de Gobierno, Herminio Medina, consiguieron fijar una reunión para el pasado miércoles, en la que no se logró ningún acuerdo pero que ha servido como punto de partida para los siguientes encuentros.
En concreto, Lafuente explicó que el coste cero energético para el bombeo de la Comunidad de Regantes del Páramo Bajo de León y Zamora es posible: «Creo que esto puede salir adelante», sostuvo, para incidir en que siempre que se halle una «cobertura jurídica, que es imprescindible, para un compromiso adquirido en el año 1993» por el entonces presidente del organismo de cuenca José María de la Guía. En todo caso, advirtió que las «exenciones del pago de las tasas tiene que venir con rango de ley».
Para poder alcanzar ese coste cero, Lafuente presentó sobre la mesa siete posibles soluciones a los regantes, algunas de ellas combinadas, entre las que mencionó una contratación bilateral de la energía y la hibridación con un parque solar fotovoltaico en la estación de bombero de de Villalobar, instalación que es la clave del conflicto.
Por su parte, Medina admitió un «acercamiento» en el encuentro, que se celebró en un «tono de cordialidad y entendimiento», según ratificó la presidenta. Medina defendió la importancia de «dar validez jurídica» al escrito de hace tres décadas para que más de mil explotaciones, muchas de ellas de jóvenes, permanezcan en el medio rural, según recogió Ical.
El encuentro se celebró tras el encierro protagonizado el lunes por una treintena de jóvenes regantes en la sede de la CHD, asistidos por otros 400 que se concentraron a las puertas del organismo.
Lafuent insistió en que el «objetivo de todos» es que el Páramo Bajo «no gaste en el coste de electricidad, se reduzca y si puede ser, llegar a coste cero en su elevadora de bombeo». «Estamos trabajando en soluciones fundamentadas legalmente. Queremos dejar una fórmula para siempre, que no dependa de la interpretación de un presidente u otro. Hay que dejarlo bien atado, con todos los parabienes y bendiciones jurídica», expuso Lafuente, quien apuntó que puso sobre la mesa siete soluciones, «algunas más avanzadas que otras».