Tras las puertas...
¡Sacramentado! Te espero
escondido tras las puertas,
queriendo soñar despierto
un poema de corcheas
que esta tarde por las calles
redoblará por saetas.
¡Cristo de la Redención!
Estaremos tras las puertas
cuando las benedictinas
tiemblen con voz leonesa
mientras rezan unas Vísperas
escondidas en sus piedras.
¡Moreno Cristo en San Claudio!
Me encontraré tras las puertas
cuando llegues en la noche
a una capilla desierta
mientras unas cuerdas dulces
miran hacia las estrellas,
entonando Madrugadas
que sonarán a promesas.
¡León! ¡No es ningún secreto!
¡Ni tampoco una quimera!
Esa tarde y esa noche
me encontraré tras las puertas-¦