Dejad que los animales se acerquen a mí
Dejad que los animales se acerquen a mí. A veces lo de acudir a la procesión es más complicado de lo que parece y la tarea de dejar sola a la mascota en casa, se complica más de la cuenta. El espectador que presenciaba la aparición en la calle de la talla de La Piedad y El Milagro, la segunda de las de la cofradía en hacer su salida a la calle en la procesión de ayer, no tuvo reparos en hacerse acompañar de su perro, para seguir la evolución de los papones. Luego, con el transcurrir de la tarde, cuando el frío fue apretando, desaparecieron los animales de compañía. Hoy por la mañana es probable que se vuelva a repetir la estampa en algún caso, aunque con el cambio de hora, bastante será conseguir que la ciudadanía acuda puntual a las citas y que no haya despistes que lamentar con los relojes.