La muchedumbre sale al encuentro de la borriquilla bajo un sol de justicia
RAMIRO
Del discurso que Monseñor Julián López dirigió a los fieles a los pies del Palacio de los Guzmanes no quedó mucha constancia entre la concurrencia porque la megafonía llegó poco más allá de donde lo hicieron los pulmones y las cuerdas vocales del responsable de la Diócesis de León. Pero de su invitación a agitar las palmas al viento sí tuvieron constancia los niños, aunque no fuera más que por el efecto dominó. Y Botines se convirtió en un gigantesco bosque de palmas que saludó la partida de la nueva composición de La Borriquilla, admirada por más de un millar de personas bajo un sol de justicia. | m. a. zamora