Más que negro

Imagen de la procesión de la sacramental y penitencial Cofradía de Nuestro Padre Jesús Sacramentado y María Santísima de la Piedad Amparo de los Leoneses. JESÚS F. SALVADORES
Más que negro es este León de Semana Santa en el que caben más sentimientos y todas las devociones. O debería. En el que no se imponen credos y tradición es todo lo que perdura y es memoria, al margen de cuántos siglos. O debería. Que hay sitio en la calle. Que hay nuevos tiempos y otras maneras. Y todo es fe verdadera.
Hoy León se vuelve azul noche de día, azul cielo de noche, morado y blanco de tarde. Anuncian nieve. Hoy el día empieza antes de la anochecida y termina de madrugada. Con ‘La Madrugá’.
En Sacramento, la calle santa del santo Isidoro, una lluvia de pétalos caerá sobre la Esperanza de León, la Virgen que devociona el Sacramentado, la cofradía de capirote un metro al cielo y túnica marino que no es del sur sino de esta tierra parca y sentida, que guarda la lágrima bajo el capillo y lleva la procesión por dentro y por fuera. Hoy a las seis de la tarde, la cofradía del nombre eterno, la Sacramental y Penitencial Cofradía de Nuestro Padre Jesús Sacramentado y María Santísima de la Piedad Amparo de los Leoneses, dejará caer una petalada sobre su Señora. Bajo los pasos, hermanados el Poder y el Sacramentado, que no hay más poder que el que hace la unión y más fuerza que la que une la hermandad.
Y Hermandad seguirá la tarde con el Divino Obrero, blanco y morado en la ciudad vieja, pasos de aquí y tallas de fuera para la real hermandad de hermandad real, paso al Nazareno de La Bañeza, fe tallada en arte por un gran imaginero. Luego, la ciudad se hará madrugada en San Claudio, el barrio de la Bienaventuranza, azul cielo para noche de emoción y vía crucis de recogimiento, sonidos y ecos de una ciudad antigua que se estremecerá de nuevo, apenas salida la luna, al son de ‘La Madrugá’
Hoy, cuando León se haga noche y negrura, «quién sabe quién, quién sabe dónde», quizá sigan vivas cuatro rosas en la ciudad, en Concepcionistas y Mercado, en Barranco y el Cristo de fuera, cuatro ofrendas de víspera y penúltima, cuatro vallas, cuatro rejas aromadas de rosas. «Pedid y prometer, y cumplir con la promesa». Que hoy León será más que negro. Que la fe se hace razón y la razón, corazón. Y que así sea.
Las procesiones del día: