Diario de León

La Virgen del Pueblo es dueña de la capital

La salida de La Morenica desata una explosión de gentío en la primera procesión del programa, que sorteó la lluvia pero no un viento gélido

Un gentío espectacular llenó la plaza del Grano al paso de La Morenica, en una imagen singular. RAMIRO

Un gentío espectacular llenó la plaza del Grano al paso de La Morenica, en una imagen singular. RAMIRO

Miguel Ángel Zamora
León

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¡Al brazo! ¡Al hombro! A las 20.07 minutos en el interior de la Iglesia del Mercado sonó potente la voz de Maxi Cayón, secretario de la Asociación de Braceros del Mercado. La Madre Dolorosa inició su comitiva en el interior de la Parroquia del Mercado. La Semana Santa de León ya estaba en la calle. Y a tenor de los primeros pasos, la calle entera se echó a León para ver a la Virgen del Pueblo.

Con incidencia inicial. Porque la punta de vara el primer brazo izquierdo se ha roto en la maniobra de salida y ha sido necesario iniciar la procesión sin el aditamento ornamental. Una curiosidad más que añadir a la dilatada historia de la mayor fiesta de León.

El obispo de la Diócesis de León, Luis Ángel de las Heras, dio los tres toques de rigor para iniciar la marcha. Agolpados los medios gráficos a la entrada y los vecinos de León a los lados de la calle Herreros, después de la Marcha Real interpretada por la Agrupación Musical de Angustias y Soledad, ya mixta desde este año, le melodía potente de En tu buen fin acompañó las primeras tiradas de La Madre Leonesa, mecida a los acordes de L a Saeta ya en la cuesta de Las Carbajalas.

Instantes después se ha producido la entrada triunfal en la plaza del Grano. Colosal. No cabía un alma más. Ni una piedra. Todo el foro del empedrado repleto para comprobar cómo lucía La Morenica, que sorteó las dudas climatológicas en el plano de las precipitaciones. No hubo lluvia pero sí un viento muy molesto que dificultó de forma notable la colocación de la cruz a la que antecede la virgen, tarea que cada año se encomienda con mimo a Emilio Beltrán.

Tres cuartos de hora después de salir la procesión, volvieron a tañir las campanas de nuevo. Lo habían hecho en la parroquia de la Plaza del Grano. Lo hicieron ahora en Las Benedictinas, para anunciar que la talla salía camino de la plaza Mayor. Y de Santo Domingo, para escuchar la Salve, ya interpretada ante el Cristo de la Victoria. Entrada la noche, la procesión seguía haciendo disfrutar a León

Al estilo de antaño, se recuperó la costumbre de apagar las luces de los bares y restaurantes al paso de la Señora. En Domínguez Berrueta hubo muestras de ello.

En la calle Ancha, una estampa de las de antaño. Cruz de guía, Banda de Música de JHS, Cofradía del Silencio capa parda en ristre, Agrupación Musical de Angustias, manolas, representación de seises de otras cofradías,, Junta de Gobierno de Angustias y la Virgen del Mercado, antigua del Camino, pujada en algunas tiradinas por las autoridades. Repiten el Viernes Santo.

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