Genarín reivindica la esencia del entierro en León, que pasa del Grano
La procesión pagana prescinde de la plaza en su recorrido por los problemas de seguridad que concitan a más de 20.000 personas en el macrobotellón en que ha degenerado

El paso de Genarín presidirá la procesión que atravesará el casco histórico de León.
Degenerado en un macrobotellón que congrega a más de 20.000 personas en el casco histórico de León cada Jueves Santo, Genarín reivindica la esencia de la procesión pagana ideada en 1930. «Si se quedan en la plaza del Grano», por donde ni siquiera atravesará este año el cortejo, «es como que no estuvieron» en el entierro del santo pellejero, putero y borrachín, como advierte Maxi Barthe, abad de la cofradía, quien anima a que la gente vaya a «escuchar y participar alegremente de la lectura de los versos y la procesión». «Si no lo hacen, van a otra cosa que no tiene nada que ver», aclara el portavoz del colectivo que escandaliza a la Semana Santa con su propuesta contracultural, animada por el consumo de orujo, que atrae a miles de visitantes que, en su mayoría, ni saben ni tienen interés por conocer por qué pervive la honra burlesca a Genaro Blanco Blanco.
El mensaje lo portaran sus fieles una madrugada más para seguir las escrituras que legaron los cuatro evangelistas: Pérez Herrero, Luis Rico, Nicolás Pérez Porreto y Eulogio el Gafas. La procesión, prohibida por el franquismo entre 1957 y 1978, saldrá alrededor de las 00.00 horas desde Puerta Moneda. Después de trasegar el orujo necesario para dos horas de recorrido, la comitiva se pondrá en marcha por la calle Herreros adelante, sin entrar en la plaza del Grano, uno de los puntos conflictivos del macrobotellón sobre el que la Policía Local admite que es «materialmente imposible ejercer un control efectivo», como expuso en la respuesta al requerimiento del Procurador del Común que reclama aumentar la vigilancia e imponer sanciones para atajar el consumo masivo de bebidas alcohólicas y la comisión de actos vandálicos, como orinar en la vía pública y arrojar cristales, plásticos y otros residuos.
No habrá lectura de los versos ante el crucero de la parte trasera de la iglesia del Grano, ni se irá hasta la placa colocada al donde estuvo la taberna el Perrito, en la que Genarín iniciaba la ronda, al pie de la calle Apalpacoños, hoy Don Gutierre, en la que se censaba la casa de La Moncha, la puta con la que se encamaba el pellejero. Los pasos de ambos, con el estandarte al frente, los cabezudos que representan a los cuatro evangelistas, la muerte y la cuba, subirán por Fernández Cadórniga, atravesarán San Martín y tirarán por Cardiles adelante hasta el cruce de La Sal, donde se cumplirá el ritual de los 30 pasos, antes de salir a la plaza de la Catedral.
Ahí sí se leerán los primeros versos burlescos ganadores del concurso literario. Trago de orujo mediante, se encaminará la comitiva por Cardenal Landázuri, girará en Convento y saldrá extramuros por el arco de San Alvito para avistar el tercer cubo de la muralla, donde el primer camión de la basura de León atropelló a Genarín. Con aforo reducido en el tramo que va desde el Arco de la Cárcel, los asistentes honrarán al santo pellejero, cuando el hermano colgador trepe para dejar la ofrenda: pan, queso, una naranja y una botella de orujo.