De la alegría contenida al recogimiento en La Bañeza

La procesión de Ramos, con salida desde la iglesia de Santa María en dirección a la de El Salvador, en la que tuvo lugar la misa dominical, recorrió ayer el centro de La Bañeza en un ambiente ligeramente festivo. Medio centenar de braceros portaron, a cara descubierta, el paso de La Borriquilla, de la Escuela de Olot, de la década de los 50 del siglo XX, a la que acompañaban la banda de cornetas y tambores de Jesús Nazareno, las autoridades municipales, los fieles con las palmas, y las presidencias de las hermandades. Sin embargo por la tarde, la procesión de Nuestra Señora de la Esperanza sembró el recogimiento en la ciudad. La imagen, obra de Jesús Manuel Benítez Castro realizada en el 2002, vestida de marfil y verde como los cofrades de la Vera Cruz, arrancó devoción a su paso. Esta noche la cofradía de Jesús Nazareno retomará el testigo de los cortejos, con el vía crucis procesional que partirá a las 21.00 horas de su capilla. El Crucificado, la Soledad y la réplica de la Piedad irán acompañados sólo del sonido de tambor.