Los retrasos traen a la Virgen de la Amargura por su calle
La procesión de Minerva y Vera Cruz fue la primera en salir y la última en pasar por la zona centro por culpa de la confluencia de otras dos comitivas al final de la calle Ancha

Un momento de la procesión de la Real Cofradía de Vera Cruz y Minerva de ayer
león
Casi 45 minutos permaneció parada al principio de la Calle Ancha la marcha de la Real Cofradía por efectos de un cruce de desajustes ajenos que, al final, se resolvió con la buena voluntad que todo lo arregla. La procesión de la Virgen de la Amargura trajo a los próceres de la hermandad por la misma calle que da nombre a la procesión y a resultas de esta circunstancia, hubo quien se metió una sentada de dos horas y media para ver el paso de los pasos.
Decora Minerva sus tallas con elegancia y en medida justa, sin grandes alharacas. Es como la música de la Agrupación Musical del Dulce Nombre que la acompañaba: virtuosa pero sin necesidad de estridencias.
Y a todo asistió impertérrita la Virgen de La Paloma, la misma que da nombre a una verbena luego inmortalizada. Como los retratos que a buen seguro se hicieron a posteriori los hermanos, en la cena fraternal que cierra el programa de cada año, un poco más tarde esta vez, porque desde la esquina de la Catedral hasta Santo Domingo, un recorrido habitual de quince minutos, ayer se emplearon casi cuarenta y cinco. Cosas que pasan.