Últimas tendencias en paisajismo y jardinería
Un jardín o una terraza es la prolongación del hogar, por lo que su dieño debe estar pensado para disfrutarlo durante todo el año

Los jardines deben combinar belleza con funcionalidad.
En un mundo tan cambiante en el que las noticias y las modas tienen fecha de caducidad cada vez más corta, hablar de tendencias se me antoja un tanto osado por mi parte. Aunque quizás, en el paisajismo los cambios que se producen a lo largo del tiempo no son tan radicales, y las tendencias o las modas se prolongan un poco más en el tiempo. Incluso en muchos casos se presentan como reinterpretaciones de lo ya existente, o simple y llanamente una vuelta al pasado.
Para comenzar, puedo afirmar categóricamente que hoy en día el paisajismo se presenta como una disciplina sostenible y consciente. En todo diseño se debe combinar belleza con funcionalidad, pero siempre con respeto. Hacia jardines más sostenibles El criterio de sostenibilidad se impone. Entendida ésta como la preferencia por los materiales naturales en los elementos constructivos, y por la vegetación autóctona en lo que a elementos vegetales se refiere. Esta tendencia apuesta por la simplicidad, la autenticidad y la conexión directa con el paisaje. Madera, piedra natural o el bambú son materiales básicos del mobiliario asociado a todo proyecto. Y en cuanto a plantas, las adaptables a periodos largos de sequía, cada vez más recurrentes, son las preferidas en el diseño: Aromáticas, gramíneas y demás herbáceas perennes son ahora mismo tendencia en la jardinería actual. Estas plantas enriquecen el ambiente con texturas, colores y fragancias, y conectan perfectamente con el paisaje circundante.
El jardín se concibe como un espacio de bienestar
Un jardín, o una terraza debe ser la prolongación del hogar. Al diseñarlo, una de las prioridades debe ser también esa, que no sólo sea ornamental y sostenible, sino que también se pueda de disfrutar de su uso durante todo el año.
Está sobradamente demostrado el efecto terapéutico de las plantas sobre las personas. El jardín debe ser por tanto un espacio de calma y relax Esto es perfectamente extrapolable al diseño de un parque o un espacio de mayor entidad. Mobiliario cómodo, pérgolas que faciliten desde el primer momento zonas de sombra. Incluso la presencia de agua en movimiento, como elemento que trasmite serenidad y sosiego. Todo esto obedece a la necesidad creciente de reconectar con la naturaleza y encontrar bienestar en lo cotidiano.
Un jardín para comérselo
Cada vez está más generalizado el cultivo de hierbas aromáticas, hortalizas y frutas en jardines privados, patios y terrazas, integrándolos dentro del diseño del propio jardín.
Porque el uso de este tipo de plantas da lugar también a espacios estéticamente agradables Esta apuesta por los jardines comestibles no es nueva. Aquí observamos la vuelta al pasado: Los huertos del siglo XX de nuestros abuelos, en los cuales se combinaban hortalizas y flores, son tendencia hoy en día. Esto responde al deseo no sólo de tener acceso a alimentos frescos y de calidad, sino también a una creciente conciencia medioambiental.
Paredes y techos verdes
Sobre todo en entornos urbanos el espacio es cada vez más limitado. Los jardines verticales en paredes de edificios, y el aprovechamiento de las azoteas de los edificios para poner plantas es cada vez más generalizado.
Este tipo de diseños no sólo mejoran la calidad del aire, ayudan a regular la temperatura y actúan como aislante acústico, sino que aportan un valor natural a espacios urbanos en los que el verde en horizontal muchas veces no es muy visible
Un jardín para disfrutar…, también por la noche
La iluminación hoy en día ocupa un papel protagonista en el jardín.
Realza la belleza de las plantas y crea espacios dentro del jardín mucho más íntimos y acogedores. Un parque o un jardín bien iluminado no sólo es más seguro, sino que permite optimizar su uso y disfrute.