Ribera del Duero, excelencia mundial sin fronteras
Con 300 bodegas y 2.225 etiquetas, es la DO más premiada y la más internacional

Algunos de sus vinos han sido seleccionados entre los mejores del mundo.
Aunque los orígenes vitivinícolas de la Ribera del Duero se remontan a la época de los romanos, no es hasta 1975 cuando un grupo de elaboradores locales, conscientes del enorme salto de calidad que habían dado en los últimos años, comenzó a plantearse seriamente la creación de una Denominación de Origen que amparara los vinos de la zona. Bodegas como Vega Sicilia, Hermanos Pérez Pascuas, Protos o Torremilanos fueron algunos de los principales impulsores de una iniciativa que se materializó en 1982 y marcó un antes y un después en la historia del vino español. Actualmente, Ribera del Duero puede presumir de ser una de las Denominaciones de Origen vinícolas más importantes del mundo. Más de 300 bodegas forman parte de esta demarcación situada en la cuenca del río Duero y seleccionada como Mejor Región Vitícola del Mundo en 2012.
Aunque sus vinos sólo se elaboran en cuatro provincias (Valladolid, Segovia, Burgos y Soria), no conocen fronteras gracias a la enorme fama que han adquirido en las últimas dos décadas. Continúan surgiendo nuevas bodegas que siguen la línea impuesta por las más veteranas, aquellas que han hecho que un vino de Ribera del Duero sea fácilmente reconocible gracias a su especial personalidad.
La DO suma un total de 23.353 hectáreas de viñedo a lo largo de la Ribera del Duero, divididas en 60.219 parcelas. Es el territorio con más extensión de viñedo de las Denominacion de Origen de Castilla y León. La Ribera del Duero Burgalesa es la más extensa (con el 73,45% del viñedo), seguida de la Vallisoletana (20,34%), la Soriana (5,50%) y la Segoviana (0,71%).
Los 7.894 viticultores de Ribera del Duero hacen un intenso trabajo de poda y aclareo buscando un bajo rendimiento de la viña, en aras de una uva de excelente calidad. En los últimos diez años se produce de media, 4.380 kilos de uva por hectárea, muy por debajo de los 7.000 kilos que admite la normativa.
El 9% de nuestros viñedos tienen más de 80 años, habiendo sido plantados antes de 1940, siendo algunos de ellos centenarios y de principios del pasado siglo.
El tinto es el vino estrella de la denominación, elaborado fundamentalmente a partir de la uva Tempranillo (tinto fino), aunque el consejo regulador también admite las variedades Cabernet Sauvignon, Malbec, Garnacha y Merlot.
Los vinos Ribera del Duero son fundamentalmente tintos, aunque también existen rosados. Los vinos blancos se permiten en la DO desde 2018, con la variedad Albillo Mayor. La variedad de uva más característica es la denominada genéricamente Tinta del país, conocida en el mundo del vino como Tempranillo, la cual constituye más del 90% de la producción.