Los vinos de Arribes, una experiencia gustativa que empieza por la nariz

Sus tintos tienen aromas frutales.
Los vinos amparados por la DO Arribes se caracterizan por su perfil aromático que les diferencia de otras zonas, por una acidez natural que les aporta frescura y, en el caso de los tintos, por una alta concentración de polifenoles y aromas a fruta compotada y madura.
Sus blancos se elaboran exclusivamente con las variedades blancas Malvasía Castellana, Verdejo, Albillo Mayor y Albillo Real, con un mínimo del 60% de la variedad Malvasía Castellana, los rosados salen a partir de las variedades Juan García, Rufete, Tempranillo, Garnacha Tinta, Mencía, Bruñal, Malvasía, Verdejo, Albillo Mayor y Albillo Real, con un mínimo del 60 % de las variedades Juan García, Rufete y/o Tempranillo, mientras que el tinto se fabrica con las variedades Juan García, Rufete, Tempranillo, Garnacha Tinta, Mencía y Bruñal, con un mínimo del 60% de las variedades Juan García, Rufete y/o Tempranillo.
Su área geográfica está ubicada al noroeste de la provincia de Salamanca y al suroeste de la provincia de Zamora, en la margen izquierda del río Duero, con 270 hectáreas están inscritas en el Consejo Regulador.
Está enclavada en la comarca natural de Los Arribes o Las Arribes del río Duero, compartiendo territorio con el Parque Natural Arribes del Duero.
En esta zona, el régimen de temperaturas asegura una perfecta maduración de los frutos y una mayor concentración polifenólica y aromática.