León, una variedad única en el mundo para una DO única
El Consejo Regulador acoge 42 bodegas de la zona Valdevimbre, Los Oteros y Cea, que tienen a la Prieto Picudo como principal baluarte

Inicio de la vendimia en la zona de Gordoncillo.
Hace justo 40 años, en 1985, un grupo de cooperativas y bodegas pertenecientes a la zona Valdevimbre–Los Oteros–Cea iniciaron los primeros pasos para formar lo que sería una asociación profesional de viticultores, elaboradores y embotelladores, cuyo objetivo fundamental fuese el de lograr la Denominación de Origen para sus vinos, una disntinción que finalimente se consiguió el 27 de julio de 2007, y bajo la que se amparan un total de 42 bodegas.
La particularidad de esta DO, y que la diferencia de las otras zonas vitivinícolas del mundo, es sin duda, su variedad autóctona Prieto Picudo. Su zona de producción, que abarca una superficie de 3.317 kilómetros cuadrads, se encuentra ubicada al sur de la provincia de León, integrando parte de la provincia de Valladolid y limitando con las provincias de Zamora y Palencia.
Los tipos de los vinos amparados por la DO León son los blancos, elaborados a partir de un mínimo del 50% de uvas de las variedades blancas principales (Albarín, Verdejo y Godello), y el 50% restante con variedades blancas complementarias, el rosado, más conocido como clarete, elaborado a partir de un mínimo del 60% de uvas de Prieto Picudo, Mencía y/o Negro Saurí», y 40% restante corresponderá a las variedades tintas y/o blancas complementarias, con una graduación alcohólica adquirida de 11°, y el tinto, ellaborado a partir de un mínimo del 60% de Mencía y/o Negro Saurí, y el resto con uvas tintas permitidas.
Los vinos blancos, elaborados con las variedades Verdejo y Godello se caracterizan por tener un gran equilibrio gustativo y aromático. Presentan una gran frescura y complejidad. Por su parte, los elaborados con la variedad Albarín se caracterizan por su intensidad aromática.
Los vinos rosados y los vinos tintos se caracterizan por su intensidad aromática y por presentar gran cuerpo y estructura en boca, cualidades que les aporta la variedad representativa de la zona, Prieto Picudo.
Las altas temperaturas durante el verano, unidas a la elevada luminosidad, que favorece la actividad fotosintética, permite la acumulación de azúcares en las bayas, lo cual luego se traducirá en elevados grados alcohólicos. Este factor, junto con los elevados valores de acidez natural de la variedad Prieto Picudo, permite a los viticultores y bodegueros acogidos a esta denominación, la elaboración de vinos rosados con gran frescura, vinos tintos jóvenes y frescos, y vinos tintos de largas crianzas.