Sivele: Guardianes de la salud y la alimentación
El Sindicato de Veterinarios de León reivindica la importancia de los inspectores y reclama una especialidad sanitaria oficial como el MIR

Los representantes de Sivele-Uscal, en el vestíbulo de la Facultad de Veterinaria de León.
Aunque puedan pasar por «uno de los pilares menos visibles, pero más determinantes del sistema sanitario», actúan como «una primera línea de defensa silenciosa». Están ahí, con su «trabajo, marcado por la precisión técnica y la responsabilidad», que permite «sostener la confianza en la cadena alimentaria y protege a la población frente a riesgos que, de otro modo, pasarían desapercibidos hasta convertirse en problemas graves de salud pública», como defiende el Sindicato de Veterinarios de León (Sivele-Uscal) para remarcar la importancia de su labor y reivindicar «una especialidad sanitaria oficial reconocida dentro del sistema de formación, como el MIR o el EIR».
La labor de los veterinarios inspectores de salud pública en los mataderos se integra en la estructura de la Junta. Estos profesionales garantizan que «los alimentos de origen animal lleguen al consumidor en condiciones óptimas de seguridad», con una actuación fijada en «el enfoque ‘Una sola Salud’, donde la salud humana, animal y ambiental se concibe como un todo interdependiente», recalcan. En este empeño, como detallan, su jornada «comienza antes del sacrificio, con la revisión documental y la inspección ante mortem de los animales». En esta fase, «se evalúa su estado sanitario, condiciones de transporte y bienestar», a la vez que se puede «inmovilizar aquellos que no cumplan los requisitos», para con posterioridad «durante la línea de sacrificio, desarrollar la parte más intensa del trabajo: la inspección post mortem». En ese momento, describen, «el veterinario examina órganos y tejidos en busca de lesiones o signos de enfermedad, supervisa el cumplimiento de las normas de higiene y controla aspectos clave como el aturdimiento, esencial para el bienestar animal».
Su distribución en el territorio «es desigual», como inciden los veterinarios leoneses, que incoiden en que «provincias como León, Valladolid y Segovia concentran la mayor parte del sacrificio, especialmente en el sector avícola, mientras que Salamanca, Burgos y Segovia destacan en ungulados». Esta «heterogeneidad» les obliga a «adaptar los recursos veterinarios a contextos muy distintos, desde grandes instalaciones altamente tecnificadas hasta mataderos de menor escala», como señalan los portavoces de Sivele, quienes abundan en que «más allá del control directo, los veterinarios inspectores desempeñan funciones clave en la prevención de enfermedades transmitidas por alimentos, como la Salmonelosis o la Listeriosis, así como en la vigilancia de zoonosis y en la verificación de sistemas de autocontrol como el APPCC». «Cada canal inspeccionada implica una decisión sanitaria con implicaciones legales y de salud pública», subrayan.
Pese a esta importancia, Sivele-Uscal alerta de que, «actualmente, los veterinarios no tienen una especialidad sanitaria oficial reconocida dentro del sistema de formación especializada (como el MIR o el EIR)». «Sin descartar, por otro lado, el acceso a especialidades multidisciplinares, especialidades de salud ya existentes, como Microbiología y Parasitología o Análisis Clínicos, en igualdad de condiciones con otros profesionales sanitarios», exponen.
La organización se une además a las reivindicaciones de la Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios (Fesvet) y Avesa, que «han presentado alegaciones para crear la especialidad de Veterinaria de Salud Pública y Comunitaria en la reforma de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) iniciada en 2026, donde el sector veterinario es uno de los que más cambios y reivindicaciones está impulsando». Aunque la ley vigente «ya reconoce a la veterinaria como profesión sanitaria desde 2003», los veterinarios denuncian que «este estatus no se ha traducido en una integración real y efectiva dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS)».
En este escenario, los profesionales de Sivele, apoyados en los datos nacionales, avisan además de una «sobreproducción de egresados» en las facultades de veterinaria de España y exigen a los responsables políticos «una planificación y ordenación basada en las necesidades»