Castilla y León refuerza su hegemonía en cultivos y ganadería
La comunidad lidera la superficie de cereales y pastos y se consolida como la segunda región agraria de España por valor económico

Castilla y León encabeza la clasificación nacional en superficie de cultivos herbáceos, con 2,84 millones de hectáreas.
Castilla y León consolida su posición como uno de los pilares fundamentales del sector agrario y ganadero español, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en su Informe Anual de Indicadores de Agricultura, Pesca y Alimentación 2025. Con una economía eminentemente rural, la comunidad mantiene su liderazgo en superficie cultivada, volumen de producción y tamaño medio de explotación, siendo una pieza clave en el equilibrio alimentario y territorial del país.
Castilla y León encabeza la clasificación nacional en superficie de cultivos herbáceos, con 2,84 millones de hectáreas, lo que la convierte en la región con mayor extensión dedicada a cereales, leguminosas y cultivos industriales de España. Este dato supone el 36,6 % de su superficie total, una proporción que refleja su clara orientación hacia la agricultura extensiva y tecnificada.
El uso del suelo en la comunidad está dominado por los cultivos de secano y pastos naturales, seguidos de zonas forestales, que representan un 33,1 % del territorio. En comparación con otras regiones, Castilla y León presenta una de las combinaciones más equilibradas entre agricultura, ganadería y monte, lo que contribuye a la sostenibilidad de su ecosistema rural.
La comunidad destaca también por el mayor tamaño medio de las explotaciones agrarias de España, con 73,1 hectáreas por explotación, frente a la media nacional de 29,9 hectáreas. Este dato, revelado por la Encuesta sobre la Estructura de las Explotaciones Agrarias 2023, refleja una estructura productiva orientada a la eficiencia y la modernización, con un nivel de mecanización y tecnificación superior a la media.
El número total de unidades ganaderas (UGT) en Castilla y León se sitúa por encima de los 2,5 millones, colocándose junto a Cataluña como las dos regiones con mayor cabaña ganadera del país. Esta magnitud evidencia la importancia de la ganadería dentro del modelo mixto agrario de la comunidad.
Potencia ganadera
Castilla y León sobresale especialmente en el sector ovino de leche, donde concentra el 61% de los productores de esta especialidad de toda España. Según el informe, en 2024 existían cuatro Organizaciones de Productores (OP) reconocidas en la comunidad, que agrupan a 879 ganaderos y comercializan un volumen de 143.541 toneladas de leche de oveja, el 28 % del total nacional. Este liderazgo sitúa a la región como el epicentro del queso y derivados lácteos de origen ovino.
Castilla y León también figura entre las regiones con mayor superficie regada del país. En 2023, contaba con 455.787 hectáreas bajo riego, lo que representa el 12,5 % del total nacional. El riego por aspersión y automotriz predomina en la comunidad, debido a la presencia de cultivos como maíz, alfalfa y remolacha, siendo junto a Castilla-La Mancha responsable del 76 % del riego automotriz nacional.
Este avance en sistemas de riego tecnificados ha permitido una mayor eficiencia hídrica, reduciendo el impacto de la sequía y mejorando la productividad de los suelos agrícolas, un aspecto especialmente valorado en el actual contexto de cambio climático.
En términos económicos, Castilla y León es la segunda comunidad con mayor valor de Producción de la Rama Agraria (PRA), con 8.091 millones de euros en 2022, solo por detrás de Andalucía (15.714 millones). Esta cifra representa más del 12 % del total nacional y la consolida como motor económico del sector primario español.
La productividad por hectárea (VAB/SAU) en la región alcanza los 559 euros/ha, ligeramente por debajo de la media española (1.229 €/ha), debido a su alta proporción de cultivos extensivos frente a intensivos. Sin embargo, la productividad por trabajador (UTA) supera los 35.000 €/UTA, lo que la sitúa entre las comunidades más eficientes del país.
El informe del MAPA alerta sobre el envejecimiento del sector. En Castilla y León, el porcentaje de titulares menores de 35 años sigue siendo reducido frente a los mayores de 65, con una ratio inferior a 0,1. Este dato refleja la necesidad urgente de políticas que incentiven la incorporación de jóvenes al campo y aseguren el relevo generacional.
Política agraria
Castilla y León es además una de las comunidades con mayor dotación del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader), con cerca del 12 % del total nacional, solo superada por Andalucía y Castilla-La Mancha. Esta financiación se traduce en más de 2.000 millones de euros en gasto público total, destinados a modernizar explotaciones, fomentar la sostenibilidad y fortalecer la economía rural.
Los datos del Informe de Indicadores 2025 confirman que Castilla y León sigue siendo un referente indiscutible del sector primario español, gracias a su equilibrio entre tradición e innovación. Con grandes extensiones de cultivo, un potente sector ganadero, liderazgo en producción de leche ovina y una estructura agraria moderna, la comunidad se mantiene como columna vertebral de la producción alimentaria nacional.
Sin embargo, los desafíos del relevo generacional, la sostenibilidad hídrica y la adaptación al cambio climático marcarán la agenda del campo castellano y leonés en los próximos años. Un sector fuerte, pero consciente de que su futuro depende de cómo se cultive —no solo la tierra, sino también las nuevas generaciones.
Según datos de la Contabilidad Nacional (INE), el Valor Añadido Bruto del sector primario en el conjunto de España alcanzó los 40.412 millones de euros en 2024, un 7,9 % más con respecto a 2023, representando el 2,5 % del PIB. Le superan en importancia económica los sectores de la construcción (5,3 % del PIB), industria (14,2 %) y servicios (69,1 %).