La gripe aviar golpea al sector avícola
El sector reclama ayudas para paliar el golpe económico que puede suponer esta crisis, mientras el precio del producto seguirá al alza

La inquietud en el sector crece por el impacto que esta pandemia puede tener en el mundo animal de foto.
Este es el mensaje que el Gobierno transmitió este jueves tras publicar en el Boletín Oficial del Estado (BOE) una nueva orden que extiende a todo el país la prohibición de criar aves al aire libre debido a los brotes de gripe aviar que se expanden por el territorio nacional.
Sin embargo, la inquietud en el sector crece por el impacto que esta pandemia puede tener en el mundo animal y que ya ha provocado un recorte de la producción de huevos en España de hasta 2 millones de unidades diarias, según cálculos del sector, lo que eleva la presión sobre la cadena alimentaria y los bolsillos de los ciudadanos, que observan cómo el precio de este alimento se ha disparado en los últimos meses. «Esperamos que sea coyuntural», aseguró ayer el director general de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal, Emilio García Muro.
Minutos antes, Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, pidió que no se aprovechara la situación para encarecer aún más el producto, cuyo precio subirá en los próximos meses, según confirma el Ejecutivo. «Estamos ante un virus global que ha golpeado a varias granjas importantes de producción de huevos», añadió García Muro. Desde ayer, todas las aves de corral están confinadas por orden del Gobierno —salvo algunas excepciones que pueden autorizar las comunidades autónomas-, después de que alrededor de 75.000 animales en España hayan resultado contagiados con el virus H5N1, causante de la influenza aviar y responsable del sacrificio de casi tres millones de gallinas ponedoras de un total de 45 millones.
A pesar de lo llamativo de los precios, todos los agentes del sector coinciden en que «no hay riesgo de desabastecimiento». Pero las tensiones se notan en el precio final. Según los datos del Ministerio de Agricultura —que se actualizan semanalmente-, desde principios de año y hasta los primeros días de noviembre, el precio de una docena de huevos camperos ha subido más de un 28%. Mientras, la docena de Clase M de gallinas en jaula ha aumentado un 35% y la misma cantidad de ecológicos, un 24%. «En las últimas semanas, ha subido cerca de un euro», alertan las organizaciones de consumidores. En realidad, el precio del huevo lleva al alza desde 2021 y desde entonces no ha abandonado esta tendencia.
Según los datos de Eurostat, España es actualmente el séptimo país europeo con mayor inflación en este producto, solo superado por República Checa, Eslovaquia, Portugal, Letonia, Hungría y Polonia. Más ayudas Aunque aún no tienen estimaciones económicas del impacto de la influenza aviar, el daño se está notando en muchas explotaciones de la Península Ibérica. «Un positivo obliga a parar la explotación, sacrificar a todo el ganado y deshacerse de toda la alimentación porque puede estar contaminada», explica Eloy Ureña, responsable avícola de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos en España (COAG).
«Si entra el virus, es la ruina», añade a este periódico, porque supone la parálisis total de la explotación durante «casi medio año». En la actualidad, el ministerio tiene contabilizados 14 focos, de los cuales más de la mitad están en Castilla y León, aunque las previsiones que maneja el Gobierno apuntan a una evolución de la enfermedad a peor en las próximas semanas.
El sector reclama más ayudas para paliar la situación, que se prevé que se prolongue «al menos hasta mediados de diciembre» —señalan fuentes agrícolas-, aunque el Gobierno no quiere poner fecha. García Muro, no obstante, dio por «seguro» que habrá indemnizaciones para los afectados, porque «así lo recoge la letra pequeña de la normativa».
Por su parte, la consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral, aseguró ayer que Castilla y León lleva un mes sin declarar ningún nuevo foco de gripe aviar, aunque a pesar de ello hay que «estar vigilantes» en un momento como el actual, «con una alta migración de aves silvestres hacia el sur», lo que, «combinado con la bajada de temperaturas», hace que exista «un mayor riesgo de transmisión».