Asaja sale en defensa de la remolacha
Reclama a la Junta «flexibilidades» en la ayuda agroambiental para que los productores cobren 500 euros por hectárea por situaciones «sobrevenidas»

Finca de remolacha en León.
Los responsables de Asaja en Castilla y León han pedido a la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural que introduzca este año «determinadas flexibilidades» en el «Programa agroambiental de cultivos agroindustriales sostenibles» para adaptarse a situaciones sobrevenidas.
El objetivo es permitir que los productores de remolacha de Castilla y León cobren la ayuda agroambiental de unos 500 euros por hectárea por todas las hectáreas sembradas y declaradas pero sin necesidad de ajustarse a las que figuran en el contrato plurianual suscrito años anteriores.
Asaja ha basado esta petición en «tres hechos sobrevenidos» con los que no contaban los productores y que la OPA califica como «causa de fuerza mayor»: la «significativa» caída del precio de venta de la raíz, el cierre de dos plantas azucareras en la zona y el alargamiento de las campañas de recolección y las lluvias de este invierno, «que complican sobremanera los planes de siembra del cultivo».
La OPA ha insistido en la necesidad de que las decisiones de cada agricultor se adopten por razones agronómicas y de rentabilidad económica «no por lo establecido en un contrato agroambiental, firmado en 2023, cuando la situación era muy distinta a la actual».
Asimismo, ha recordado que el pasado año ya se acordó que no se penalizaría por la vía de las ayudas a los productores que abandonaran el cultivo porque no les salían las cuentas.
Por otro lado, Asaja ha considerado positivo que la Consejería vaya a convocar de nuevo la ayuda agroambiental para quienes pudieran estar interesados en incorporarse al cultivo, «por vez primera en los próximos tres años» y ha pedido que todos los cambios se aprueben con inmediatez para poder planificar la campaña de siembra «y con más motivo al ser previsible un periodo próximo de inestabilidad política y parálisis administrativo».
Por otro lado, ha trasladado su apoyo a la Consejería para que defienda en el Ministerio de Agricultura la redistribución de fondos de la ayuda asociada al cultivo con el objetivo de que consiga para Castilla y León el dinero que no se va a gastar en Andalucía, como figura en el Real Decreto que regula estas ayudas de la PAC en España, lo que podría reportar 2,65 millones de euros más a la Comunidad Autónoma.
Por último, ha pedido a la Consejería de Agricultura y Ganadería que propicie una mediación en los contratos entre AB Azucarera y los remolacheros para evitar «cláusulas abusivas» de campañas anteriores y remuneraciones que no supongan una venta a pérdidas. La OPA no prevé una pérdida de superficie en este año 2026 en ninguna de las zonas productoras de la Comunidad, por lo que calcula que se sembrarán unas 19.000 hectáreas de remolacha, «salvo que las condiciones de contratación, que todavía no son claras, empeoren todavía más».
Asimismo, ha defendido el cultivo de la remolacha «como un pilar importante de la economía agraria en amplias zonas» y por el papel que juega en la diversificación de cultivos que exige la PAC. «La defensa tiene que ir acompañada de una buena gestión de las ayudas públicas al cultivo, de unos precios remunerados, y de prácticas agronómicas que permitan mejorar las producciones en calidad y en cantidad», pide la OPA.
Actualmente, León se ha consolidado como la principal provincia productora de remolacha azucarera en España, alcanzando más de 10.000 hectáreas sembradas en 2024, lo que representa aproximadamente un tercio del total de Castilla y León. El cultivo destaca por sus altos rendimientos técnicos (superando las 130 toneladas por hectárea en zonas de alto rendimiento) y se beneficia de las mejoras en el regadío y precios competitivos, a pesar de los retos estructurales. A pesar del cierre de la planta de La Bañeza por parte de Azucarera en 2025, la producción ha continuado, manteniendo a la provincia como un pilar en el sector. Asaja Castilla y León sigue defendiendo el papel de la remolacha en la economía local, buscando mejoras en la gestión de ayudas y rentabilidad.