El campo blinda al sol para salvar su rentabilidad
La Junta pisa el acelerador en su plan de modernización energética y que se extende a 92.300 hectáreas este año, un 50% más de lo previsto

El plan impulsado por la Junta contempla una inversión en placas de 63,2 millones.
El plan de la Junta de Castilla y León para desarrollar instalaciones fotovoltaicas en comunidades de regantes y lograr una gestión eficiente del agua que reduzca los costes de producción de las explotaciones agrarias llegará a 92.300 hectáreas este año, un 50 % más de lo previsto inicialmente.
Este plan de la Junta para impulsar la eficiencia energética en las comunidades de regantes contempla 63,2 millones de inversión, tal y como ha precisado la consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral, en declaraciones a los periodistas antes de firmar, en Astudillo, un convenio con la Comunidad de Regantes del Canal del Pisuerga en esta línea.
El plan, como ha indicado González Corral, supondrá el desarrollo de instalaciones fotovoltaicas para el riego sostenible de 92.300 hectáreas, casi un 50% más de lo comprometido inicialmente (60.000 ha), con las obras de 55.100 hectáreas ya iniciadas o finalizadas.
A este programa se une desde este martes la Comunidad de Regantes del Canal del Pisuerga después de que la consejera y el presidente de la entidad, Alberto Nebreda, hayan suscrito en un convenio de colaboración para invertir 5,4 millones en la ejecución de una planta fotovoltaica para suministrar energía al sistema de riego de 12.000 hectáreas.
Este proyecto, al que la Consejería aporta el 40 % del presupuesto (2,1 millones de euros), permitirá que los 4.000 propietarios que integran la comunidad y que pertenecen a 19 municipios de las provincias de Burgos y Palencia, puedan regar sus parcelas de una forma sostenible y más eficiente, consiguiendo que sus explotaciones sean más rentables y, por tanto, más competitivas.
De hecho como ha señalado la consejera, «este convenio va a favorecer un ahorro del 40 % en la factura energética» y se enmarca dentro de esa apuesta de la Consejería por «hacer que los regadíos sean cada vez más eficientes y rentables».
Al respecto ha precisado que al inicio de la legislatura se planteó el reto de alcanzar las 60.000 hectáreas pero hoy ya ha confirmado que esa cifra se va a superar ampliamente alcanzando las 92.300 hectáreas.
También el presidente de la comunidad de regantes, Alberto Nebreda, ha incidido en la importancia de esta colaboración con la Junta para que los regantes puedan «reducir costes y la dependencia energética y lograr con ello que sus explotaciones sean lo más rentables posible».
El acuerdo permitirá ejecutar una infraestructura de 4.475 kW de potencia destinada exclusivamente al autoconsumo, que producirá anualmente aproximadamente 6,7 millones de kWh y que supondrá un ahorro de emisiones de 2.400 toneladas de dióxido de carbono (CO2) a cada año.