El agricultor percibe un 47% más y su gasto en insumos aumenta un 26%
El ministerio de Agricultura publica los informes de diciembre de 2025 sobre los precios percibidos y los precios pagados por agricultores y ganaderos

Tierra de cultivo de pimientos en Fresno de la Vega.
Los precios que perciben los agricultores y ganaderos por la venta de sus alimentos han aumentado de media un 47 % entre 2020 y 2025, mientras que los costes de los insumos que utilizan para su producción —que no contabilizan la mano de obra— han crecido un 26% en ese mismo periodo. Así se desprende de los informes de diciembre de 2025 sobre los precios percibidos y los precios pagados por los agricultores que acaba de difundir el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (Mapa).
El índice general de precios percibidos por los agricultores (+47,37%) ha crecido más cuando se trata de una producción agrícola (+49,61%) que cuando es un producto ganadero (+44,10%). El precio en origen del huevo es el que más ha repuntado (+149,73%) entre 2020 y 2025, muy por encima del de vacuno para abasto (+110,67%), aceite de oliva (+99%), ovino para abasto (+79,32%), hortalizas (+76,57%), leche (+62,97%) y caprino para abasto (+61,25%).
La lana es el único producto del sector primario que ha recortado su precio y lo ha hecho de forma drástica, ya que el índice de diciembre pasado arroja una bajada del 68,07 % desde 2020. Las subidas más contenidas corresponden a los precios en origen del porcino para abasto (+2,52%), frutas no cítricas (+11,70%), cereales (+11,92%), cítricos (+16,58%), semillas (+22,80%), leguminosas (+28,22%), flores y plantas (+28,27%), aves para abasto (+30,63%) y productos vitivinícolas (+35,99%). Más cerca de la media se sitúan las alzas de los cultivos forrajeros (+37,52%), conejos para abasto (+45,49%) y cultivos industriales (+47,89%), entre los que se encuentran la remolacha azucarera, el girasol, el algodón y el tabaco.
fertilizantes e inflación
El insumo que más ha subido si se toman como base los precios en el 2020 ha sido el fertilizante (+60,75%), con los compuestos a la cabeza (+74,21%), seguidos de los simples nitrogenados (+73,93%); las enmiendas de fertilizantes, sin embargo, se han abaratado un 7,95%. La factura por conservación o reparación de maquinaria aparece como la segunda más inflacionista (+37,16%). La energía (+33,77%) se ha encarecido para el agricultor y el ganadero, sobre todo por el alza de carburantes (+36,58 %), electricidad (+32,29%) y lubricantes (+15,44%).
El coste de los productos fitopatológicos ha aumentado el 28,90 % y el de los piensos para ganado, el 22,15 %, con los compuestos para alimentar conejos (+32,22 %) a la cabeza. En menor medida, han aumentado los gastos por conservación y reparación de edificios (+31,71 %), servicios veterinarios (+10,28 %), compra de material y pequeño utillaje (+22,17%), semillas (+20,15%) y plantones (+24,17%).
Si se comparan los índices de precios percibidos y pagados por los productores entre el último mes de 2025 y 2024, los costes de los insumos han aumentado un 1,26 % de media y los precios en origen, un 0,15%, pero con importantes contrastes en ambos casos. En cuanto a insumos, si se compara diciembre de 2025 con el mismo mes de 2024, los precios de los fertilizantes simples fosfatados se han disparado el 22,80 % (la categoría de fertilizantes, en conjunto, anota un alza interanual del 9,87 %); y la conservación y reparación de maquinaria han repuntado el 10,28%. La mayor reducción de costes procede del precio de la electricidad (-13,63 %), piensos compuestos para ovino (-6,69%) y semillas (-3,60%).