Pastoreo tradicional para conservar la vegetación
Un estudio de la ULE refleja que estas explotacione son clave la conservación de la biodiversidad y los paisajes de Castilla y León

Las investigaciones revelan una elevada riqueza vegetal donde hay ovino de pastoreo.
La ganadería ovina tradicional desempeña un papel clave en la conservación de la biodiversidad y los paisajes de Castilla y León, al estar asociada con la presencia de 111 comunidades vegetales diferentes, entre ellas numerosos hábitats protegidos por la Unión Europea, según un estudio liderado por investigadores de la Universidad de León (ULe). El trabajo, publicado en la revista científica internacional Sustainability, analizó 489 explotaciones de ovino distribuidas por las nueve provincias de la comunidad autónoma para caracterizar la vegetación asociada a los sistemas tradicionales de pastoreo y evaluar su importancia para la conservación del territorio.
La investigación consultada por Efe ha sido desarrollada por Raquel Alonso Redondo, Ángel Penas, Alejandro González-Pérez y Sara del Río, de la Universidad de León, junto con Francisco Javier Pérez Barbería, del Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad y del Instituto de Ganadería de Montaña (CSIC-ULe).
Los resultados revelan una elevada riqueza vegetal en el entorno de estas explotaciones, donde los científicos identificaron 21 grandes clases de vegetación y 111 comunidades vegetales distintas formadas por pastizales, praderas, matorrales y áreas forestales que configuran los paisajes tradicionales del noroeste español. Además, el estudio destaca que 29 de esas comunidades vegetales, el 26 por ciento del total identificado corresponden a hábitats considerados prioritarios por la Directiva Europea de Hábitats, entre ellos pseudoestepas, pastizales de montaña ricos en especies, charcas temporales mediterráneas o brezales húmedos atlánticos.
Los investigadores sostienen que la actividad ganadera extensiva favorece el mantenimiento de mosaicos de vegetación de gran valor ecológico y contribuye a preservar servicios ecosistémicos como la retención de agua, la captura de carbono, la protección del suelo frente a la erosión o la reducción del riesgo de incendios gracias al control de la biomasa vegetal.
El análisis geográfico muestra que la mayor concentración de explotaciones se localiza en el sector biogeográfico del Duero Castellano, que reúne algo más del 28 por ciento de las granjas estudiadas, seguido por las áreas de Salamanca y del entorno de las comarcas de El Bierzo y Sanabria. .Los científicos advierten de que la progresiva desaparición del pastoreo tradicional en Europa favorece la homogeneización del paisaje y la pérdida de hábitats de interés comunitario, por lo que consideran necesario impulsar políticas que apoyen la ganadería extensiva como herramienta de gestión territorial y conservación ambiental. A juicio de los autores, la conservación de estos sistemas resulta especialmente relevante en un contexto de despoblación y cambio climático.