Diario de León
Publicado por
MATÍAS DÍEZ ALONSO
León

Creado:

Actualizado:

La devoción mariana es la cristianización de un culto pagano rendido a una diosa madre con veneración a la fertilidad, representada en este falo de Piedra Furada , y al cristianizarse el lugar se le esculpió la Cruz de Malta, porque en la primitiva ermita existiría un cenobio de Caballeros de San Juan de Jerusalén u Hospitalarios, como lugar de peregrinación con hospital.

Se confirma esto porque son varias las cruces de Malta que he encontrado en la comarca babiana, en Torrebarrio en la Casa de los Señores, en la ermita de Porcinero, en la ermita de Santa Catalina de Candemuela, en la iglesia de Lago de Babia. La noticia más antigua, documentada, del santuario de Carrasconte es de 1578.

La Real Carta de Privilegio y Confirmación de Felipe II, de 12 de marzo de 1570, confirma y salvaguarda privilegios anteriores dados a Laciana por Alfonso X el Sabio el 24 de marzo de 1270, y confirmados por Juan II el 1 de julio de 1434.

Cuando Alfonso X otorga en Burgos a los hombres de Laciana la Carta de Población, donándoles los Realengos y mandó hacer Villa en el Lugar de San Mamés, delimita los términos de Laciana: «E otrosí les otorgamos que hayan estos términos libres e quitos, por estos lugares: como comienzo por la Carrezal de los Baos e dende a la Piedra Furada de carrascón e dende por la sierra de Corona de Goda que parte con Babia e dende a la branna de Almuzara la Vieja que parte con Babia e con Semiedo». Alfonso X el Sabio nos habla ya de la Piedra Furada de Carrasconte en 1270.

Efectivamente allí está la Piedra Furada de Carrasconte, frente a la portada Norte del santuario, adosada a la pared de la cerca de la casa de la hospitalera. La piedra tiene un agujero, de ahí su adjetivación de Furada . Encima del agujero tiene esculpida la Cruz de Malta.

Vicisitudes del Santuario

La antigua ermita con su imagen bizantina se convirtió en santuario. A su sombra se levantó un caserío y un hospital, que se obligaban a dar lumbre y posada a los caminantes, aunque no siempre cumplían su obligación, como ocurrió en 1664: el visitador de la catedral de Oviedo tuvo que conminar con muy graves censuras al casero, porque trataba mal de obra y palabra a los pobres que llegaban al santuario.

El santuario adquiere proporciones de valor evangélico y social, ya desde 1640. socorriendo a las ciegas Dominga Cuéllar de Quintanilla y María Valera de Piedrafita con 16 reales, a la tullida Dominga Prieto de San Félix con dos ducados, a la viuda de Santiagón de Piedrafita con 30 reales, a Pedro Rabanal de Truébano con cuatro ducados porque se le quemó la casa, a Isabel Álvarez, huérfana, con doce ducados para casarse, y a María Collar con 200 reales por el mismo motivo.

La labor social se potencia cuando los Concejos de Babia y Laciana toman bueyes y vacas del santuario en aparcería, y así pueden dar a cada huérfana al casarse de limosna una vaca. El santuario llegó a tener en aparcería 62 vacas en Laciana y 55 vacas en Babia, en fechas de 1634 a 1684, además de 113 censos al 3%, cobrando de réditos 3.230 reales de vellón al año. Tenía dos caseros y dos mayordomos. En 1685 el provisor general de Oviedo pone coto a los abusos de pitanzas, y en 1787 se ordena comer cocido de pitanza.

En 1965 la Diputación Provincial otorgó a este santuario la medalla de oro de la provincia.

Los libros parroquiales datan de 1578, 1607, 1650, 1720 y 1797. La feria y fiesta se celebra anualmente el 15 de agosto.

En la contienda bélica de 1936 sufrió el santuario, por los iconoclastas, un expolio de toda su imaginería y orfebrería, según certifica su párroco en tal fecha, Nicanor Martínez, en los libros parroquiales.

Con motivo de la política de desamortización de Mendizábal se sacaron a subasta los bienes del santuario el 16 de julio de 1845, y la puja no llegó a la tasa, adjudicándose en 21.224 reales a favor de Felipe de Sierra Pambley. Los bienes se detallaron en tierras hasta 52 fanegas de sembradura, prados por 24 carros de hierba y dos casas, la del administrador y la del casero y hospital, cocina, cuarto, portalada y corral.

Características de Santuario

Frente a la puerta principal hay una preciosa y borboteante fuente con lápida, en la que el párroco ofrece su cariño a las gentes.

La torre espadaña se orienta al Poniente, con cuatro pisos y pináculos esféricos. La puerta lleva frontón triangular, todo construido en 1768. Hubo pórtico en 1682, de cantería, que costó 1.712 reales En el campanario suenan dos campanas y un campanil.

El acceso al templo, si son pocos los visitantes, se hace por la puerta septentrional. Una lápida tributa un homenaje municipal al párroco Nicanor Martínez, que rigió el santuario de 1927 a 1978.

La planta del santuario es de cruz latina, con tres arcos torales y bóveda de cúpula en el crucero, decorada con pinturas sobre la Anunciación y Coronación de la Virgen. Son obra de Mariano González, estudiante de la Real Academia de San Fernando de Madrid, año 1956, con un costo de 13.600 pesetas.

Sobre el presbiterio hay una bóveda de crucería con rosetones tallados. En 1645 se construyó un retablo, obra de Luis de Vega y Alonso Carreño; ya no existe por culpa de los iconoclastas.

En 1970 se reformó el camerino, con puerta tallada, escalera de piedra y tres arcos de piedra sobre los que se eleva el altar, con un costo de 84.000 pesetas. En el camerino hay un Cristo del siglo XVIII.

La actual imagen de la Virgen de Carrasconte es talla de gran bulto, del imaginero valenciano Vicente Benedicto, de julio de 1940, donación de la empresa minera M.S.P. con un costo en tal fecha de 3.140 pesetas.

En 1948 se construyó la carretera con inversión de 115.069 pesetas, con fácil acceso al santuario.

La Virgen de Carrasconte cuenta con su propio himno que se canta en su fiesta mariana, que goza de gran devoción entre lacianiegos, babianos y vaqueiros.

tracking