La invención de «historias casi imposibles»
El hombre con el
pelo revuelto
Daniel Nesquens. Ilustraciones: Emilio Urberoaga. Ed. Anaya, Madrid, 2010. 104 pp. Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil. A partir de 12 años
«... También sé que me voy de viaje nuevamente. No sé adónde, si al hemisferio norte rico y desarrollado, o al hemisferio sur o austral. Y sé que nos volveremos a ver. O no». Y es verdad que el tío Fermín desapareció un buen día y no había vuelto más por casa. «¿Qué quién era mi tío Fermín? Mi tío era una incógnita en un problema de matemáticas, como «X», como «Y»-¦ Una incógnita muy especial. Una incógnita a la que tenía mucho cariño».
Y aunque «es más fácil encontrar una aguja en un pajar que saber dónde está», según afirma el padre de quien nos relata las historias y hermano de nuestro curioso y excéntrico tío Fermín, no es menos cierto que estamos ante un personaje singular.
El sobrino-narrador cuenta historias simpáticas de su tío, llenas de imaginación y humor, próximas, muy cercanas más bien, al non sense , que provocan la imaginación y la carcajada, pues tiene una extraordinaria capacidad de inventar «historias casi imposibles»: ¿cómo es posible, por ejemplo, que un hombre sea capaz de girar la cabeza 180 grados, que los pájaros exóticos sientan envidia de los caballitos de mar, que las gallinas mecánicas sean más peligrosas que un campo de minas, que los muñecos de nieve puedan llegar a enamorarse, o-¦? Cada capítulo, breve, es prácticamente una historia, lo que, en alguna medida, supone decir que son independientes, eso sí, bien vertebradas, encadenadas al mismo personaje.
Escrito el texto con la difícil facilidad, que es pretensión tan buscada, las múltiples referencias incorporadas a la narración denotan que detrás hay un buen lector, que, como escritor, además, estructura muy bien los diálogos, sueltos, y juega con la distorsión de frases hechas o enriquece la narración con curiosos juegos de palabras.
El tono se corresponde con las historias, y así el resultado es gratificante y de lectura muy agradable. En esa misma línea están las ilustraciones, simpáticas, imaginativas, coloristas, que mantienen el mismo tono sorprendente del texto.
Otro libro, en definitiva, que ofrece muchas razones para ser leído por los jóvenes, por ejemplo en este nuevo curso que empieza.