Un recorrido sorprendente que acerca el mundo de los fogones al resto del saber
Caney
Xurxo Fernández. Ed. Eventos Caney, Santiago de Compostela, 2010. 164 pp.
Es una lástima que personas de tantos saberes y entendimientos no escriban más. El caso del periodista gallego Xurxo Fernández es un ejemplo, pues, leído este delicioso Caney , sería un deleite y verdadera complacencia poder seguir disfrutando de cuanto sabe y de cómo lo cuenta.
En este libro, editado con sumo gusto y numerosos cuadros, fotografías y grabados, hace su recorrido, breve, por la historia de la cocina, por historias de cocinas más bien, pero no al estilo tradicional, ni mucho menos, sino de una manera personalísima y muy divertida, invitándonos a contemplar usos y costumbres culinarios de muchas geografías del mundo, cercanas no pocas. Por tratarse, en este sentido, de una auténtica filosofía de la gastronomía, resulta un libro sumamente curioso y singular: en él se acumulan saberes, experiencias, anécdotas, sorpresas impensables-¦, todo ello como un cóctel bien dosificado que nos permite un recorrido mágico de verdad. Y es que -“utilizo sus palabras- «los hábitos alimentarios del hombre han ido cambiando, conforme fue evolucionando su pensamiento. Era, asimismo, Savarin, quien nos hacía observar que la cocina merece formar parte de las Bellas Artes, y tiene directamente que ver con la filosofía y con la ciencia. Y lo demuestra aplicando la física, la química y las matemáticas a sus recetas». Por eso las referencias, múltiples, son generosas y medidas como la elaboración de un plato especialmente sabroso: referencias literarias -“«la literatura clásica está llena de sabrosas recetas»-, filosóficas, pictóricas, de salud, cinematográficas-¦, todas llenas de enjundia y razones sorprendentes y descubridoras, como lo son íntegramente estas páginas. ¿Podrían imaginarse, y es sólo un ejemplo, que la revolución gastronómica del Renacimiento la protagonizó Leonardo da Vinci, que tuvo como «socio» en su «restaurante» a su entrañable colega Sandro Boticelli, con un menú degustación de lo más moderno? Y es que ciertos menús «históricos» -“lugares y preferencias de notables personajes aquí ofrecidos, desde los más humildes a los más sofisticados- nos sorprenderán por lo antiguas que son ciertas novedades gastronómicas actuales, teniendo muy en cuenta que «ha habido y habrá comidas absolutamente perfectas. Cada cual tiene la suya».
Dedicada la segunda parte, muy breve, al restaurante compostelano «Caney» -“que es «la voluntad de aglutinar los sabores del Mundo»-, el corpus del libro sobre el que hemos ofrecido algunas pinceladas, finaliza así, como justificación de la realidad leída: «Simplemente, hemos querido divertirles, pensando siempre en que la gastronomía ha estado ligada, desde el comienzo de la Civilización, al resto de las Bellas Artes: a la filosofía, a la música, a la pintura, a la literatura-¦ y, sobre todo, al amor, origen incandescente tanto del placer como del saber».
La verdad es que la experiencia del autor -“generosa y analítica- le lleva a las convicciones de lo relatado en este curioso y hermoso recorrido, sin ligaduras de ningún tipo, enlazando tramos, enlazando historias de aquí y allá en una exposición limpia y clara, con una naturalidad que siempre es de agradecer. Si a ello se une la chispa, la gracia y el humor de que hace siempre gala Xurxo Fernández, no es de extrañar que a quien esto firma le haya resultado deliciosa esta lectura.