Diario de León

El fin de una magnífica trilogía húngara

Publicado por
MARTA PRIETO SARRO
León

Creado:

Actualizado:

El reino dividido

Miklós Bánffy. Ed. Libros del Asteroide, Barcelona, 2010. 408 pp.

E l reino dividido es la tercera y última entrega de la trilogía escrita por Miklós Bánffy (1873-1950), escritor húngaro nacido en Transilvania, al que los acontecimientos políticos del primer cuarto de siglo terminaron por convertir (en términos de patria) en rumano. Conviene no perder de vista esa particular peripecia biográfica -”muy brevemente resumida para el lector en la carátula de la obra pero que sin duda merecería ser conocida en profundidad-” de un hombre que fue, además de escritor, artista plástico y músico, un relevante político inmerso en la sustancial modificación de las fronteras de la Europa central que se derivó del tratado de Trianon de 1920. Desde esa perspectiva se comprende bien el trasfondo rigurosamente histórico que subyace en los tres títulos que componen la Trilogía Transilvana de Bánffy de los que hasta ahora habíamos podido leer las dos primeras, Los días contados y Las almas juzgadas en magníficas traducciones realizadas, al igual que la presente, por Éva Cserháti y Antonio M. Fuentes Gaviño.

Como cabía esperar, vuelve a ser el protagonista indiscutible del relato el conde Bálint Ábady, aristócrata transilvano empeñado en la difusión del cooperativismo como medida de progreso y fundador de un movimiento con el que pretende dar a conocer su patria en Hungría para que esta reconozca su importancia histórica y cultural y le otorgue un trato que responda más específicamente a sus problemas. Bánffy retoma en El reino dividido la historia de amor de Bálint Ábady con Adrienne Milóth que, desarrollada en las dos novelas anteriores, había quedado bruscamente zanjada en las últimas páginas de Las almas juzgadas . El inesperado reencuentro le da un ritmo inicialmente alegre y rápido a la novela que se plasma en una reducción significativa de los excursos políticos (a los que se dedicaba mucho espacio en los títulos anteriores) y en un aumento considerable de las historias particulares (algunas extraordinariamente trágicas) de otros personajes que, aunque ya habían aparecido anteriormente, cobran ahora una relevancia inesperada: Róza Ábady, madre del protagonista; el barón Gazsi; László Gyeróffy; Julia Ladossa; los hermanos Alvinczy; Tamás Laczók-¦Y también Koriolán Timbus, cuya aparición en la novela constituye la única y brevísima referencia al enfrentamiento de clases sociales que está pronto a estallar: sorprende, sin duda, que Bánffy no consiga que el lector empatice con él a pesar de la evidente importancia de su papel en la narración.

Menos voluminosa que los dos relatos anteriores, El reino dividido es una novela excelente y muy bien escrita. Con un estilo más depurado y más conciso, da la impresión de que a Bánffy le hicieron falta menos palabras para expresar sentimientos universales que se mueven entre la alegría exultante que provoca el amor, la soledad del hombre frente al paisaje, el desconcierto, la desesperanza, lo inevitable o la rabia. Y el final de la historia enlaza con esas preciosas líneas -”metáfora fantástica-” que se contienen en la primera página del libro: «Y los dedos de la mano del hombre continuaron escribiendo delante del candelero, y la tercera palabra que esculpieron sobre el encalado de la pared del palacio real fue: PERES: Tu reino será dividido».

Todo un placer, sin duda, haber conocido esta fantástica trilogía de la literatura húngara.

tracking