Jo Nesbo o la extrema crueldad
carmen sigüenza
Un aparentemente inocente muñeco de nieve ataviado con una bufanda, que lo que suele despertar es ternura y la certeza de que estamos en Navidad, le ha servido al escritor noruego Jo Nesbo para crear una de las novelas negras más crueles y brutales que ha dado este género.
El muñeco de nieve (RBA) es el título de esta nueva novela protagonizada, una vez más, por el comisario Harry Hole, la séptima de la serie negra de Nesbo (Oslo, 1960), que ha dejado la fría Noruega para venir a presentar en España esta novela, que viene avalada por todos los premios posibles fuera y dentro de su país. Con la certeza de que la crueldad del hombre no tiene límites, Nesbo asegura a Efe que la inspiración de esta novela le llegó a través de una imagen de la infancia, la de un compañero de clase que se sentaba al lado de la ventana para matar moscas. «Las cogía y las torturaba -relata-. Llevaba unas pinzas y primero les iba arrancando las patas una a una y luego les quitaba una ala y comprobaba si podían volar. Yo pensaba que eso lo podían hacer los niños por curiosidad, pero vi que lo hacía de forma premeditada cada día. Me pareció terrible, y hoy no es un psicópata, sino un ejemplar padre de familia», dice. Nesbo está considerado uno de los mejores autores de novela negra actual, toda una institución en su país. Execonomista y líder de un grupo de música rock, narra en El muñeco de nieve la historia de un asesino en serie.