Diario de León

Un pueblo más cruel que la Inquisición

l. Luz Gabás regresa con una novela sobre la quema de brujas. La caza de brujas en el Alto Aragón durante el siglo XVI es el motor de ‘Regreso a tu piel’, segunda novela de la alcaldesa de Benasque, Luz Gabás

La escritora Luz Gabás, autora de ‘Palmeras en la nieve’ y de ‘Regreso a tu piel’

La escritora Luz Gabás, autora de ‘Palmeras en la nieve’ y de ‘Regreso a tu piel’

Publicado por
miguel lorenci
León

Creado:

Actualizado:

Luz Gabás está de vuelta. Avalada por el éxito de Palmeras en la nieve —medio millón de copias vendidas y una película en marcha—, la autora altoaragonesa publica Regreso a tu piel (Planeta). En un viaje de cinco siglos, entre el amor y el horror, Gabás (1968) pasea a sus lectores a diferentes zonas de la provincia de Huesca como la Ribagorza o su ciudad natal, Monzón. El motor de la historia es la ejecución popular «de una veintena de mujeres acusadas de brujería como en Salem» y la constatación de que «el pueblo fue a veces más cruel que la Inquisición».

Tras el exitazo de su debut «volver a publicar era una enorme responsabilidad». «No podía escribir cualquier cosa ni hacerlo deprisa. Los lectores esperan que les sorprendas, que les envuelvas y les agrades. Han de sentir que la espera ha merecido la pena», dice la escritora, que se planteó su segunda novela «como un placer y no como una obligación». Bullía en su cabeza cuando pidió una excedencia como profesora para escribir Palmeras en la nieve . «Si encuentro editor, me dije, primero Palmeras y luego Regreso a tu piel , que estaba esbozada». Y cumplió el plan.

La vida, la muerte, el miedo el odio y la venganza arman su nueva novela que arranca en 1592. Parte de su investigación tras el hallazgo en 1980 de una relación de 24 ajusticiamientos de otras tantas mujeres tenidas por brujas. La encontró el párroco de la aldea pirenaica de Laspaúles, cerca de Benasque, localidad de la que Gabás es alcaldesa. «No las ajustició la Inquisición. Fueron tribunales seglares, a veces mucho más crueles y sanguinarios que los del Santo Oficio», dice la escritora. «No hay testimonios de que hubiera juicios pero, salvando las distancias este sería nuestro Salem» apunta aludiendo a al proceso de las 25 mujeres de Nueva Inglaterra ajusticiadas en 1692 y que Arthur Miller convirtió en pieza teatral. «Si hablamos de brujas pensamos en Navarra y el País Vasco, pero en Aragón hubo atrocidades como el caso en el que me inspiro con el ajusticiamiento sumario de aquellas mujeres en solo dos meses y en una aldea diminuta», explica, «He reconstruido el contexto social y político para comprender cómo se pudo dar algo así, cómo surgen los miedos y cómo los concejos seglares de los pueblos fueron ejecutores mucho más crueles que los eclesiásticos», insiste. A partir de ahí fabula y, como en Palmeras en la nieve alterna presente y pasado. «Entonces y ahora hay alguien que se enfrenta al desmoronamiento de su mundo y un hilo narrativo conecta ambas épocas». «El pasado siempre vuelve de una manera u otra. Lo que haces ahora lo conocerá y lo husmeará alguien dentro de doscientos años. La vida es un ciclo, todo continúa y hay un hilo que une a aquellas mujeres con la protagonista» sostiene. La historia discurre en el contexto «de una peculiar guerra civil, cuando acaba el feudalismo y empieza la Edad Moderna». «al investigar veía cosas que me recordaban a la actualidad, lo que demuestra una vez más que el mundo es cíclico y el pasado regresa», insiste. Pasado y presente El pasado y presente se entrelazan en la peripecia de Brianda de Lubich, única heredera del señor más importante del condado de Orrun. Renunciará a casarse con el amor de su vida para cumplir con el deber que se exige a alguien de su estirpe, sin sospechar que será acusada de brujería en medio de las batallas entre defensores del feudalismo y los seguidores de Felipe II. Siglos después, una joven ingeniera con un futuro prometedor recupera fragmentos de aquel pasado junto a un extranjero llegado a un recóndito lugar. Está ambientada en un entorno muy cercano a los parajes donde Gabás ha crecido, vive y escribe. «Rescatar historias olvidadas de mi entorno me gusta mucho. Es lo que conozco y trato de darle proyección para que no sea costumbrista. Estoy más cómoda si controlo el entorno; se traduce en sinceridad. Los personajes se pueden diseñar con mayor verosimilitud y es más fácil al identificación y tengo una sensación mucho más intensa y cercana al escribir».

Creció Gabás entre Monzón, el valle de Benasque, Cerler y la isla de Fernando Poo, en Guinea Ecuatorial. Las historias familiares, marcadas por la emigración a la antigua colonia española, geminaron en su primera novela.

tracking