poesía
Un gigante con grandes alas
mi taishan Patricia de Rachewiltz Traducción de A. Colinas y V. Patea, Linteo. 174 páginas.

En 2007 publicó Patricia de Rachewiltz su primer libro de poemas, Mi Taishan , que Antonio Colinas y Viorica Patea han vertido al español en la colección Linteo que el propio Colinas dirige. La biografía de la poeta es singular. Nació Patricia de Rachewiltz en Italia en 1950, hija de un príncipe ruso-italiano, célebre egiptólogo, y de una poetisa norteamericana cuyo padre era nada menos que Ezra Pound, acaso el mayor poeta en inglés del pasado siglo. Recibía, pues, una rica herencia que cultivó desde la adolescencia, al igual que las varias lenguas en las que escribe, entre ellas el holandés, pues en Holanda ha decidido vivir. Tomo estos datos, y los que siguen, de la excelente introducción de Patea al poemario.
El título Mi Taishan procede del nombre de una de las cinco montañas sagradas de China, monte que alegoriza la ascensión que es la vida. El poemario es «un libro de memorias, de meditaciones y ensueños..., una poesía confesional, autobiográfica a la vez que meditativa, en la que su autora ofrece el retrato de su vida y el de su familia». La poesía de Patricia de Rachewiltz busca la imagen concreta y la precisión al poetizar impresiones y sensaciones, pero trasciende lo inmediato por medio de los silencios, las sugerencias y ciertos ecos surrealistas. «Claridad, austeridad y dureza son los atributos de sus versos, que están en consonancia con la agenda modernista hispanoamericana». La prologuista define el estilo de la poeta como realismo visionario, en el sentido de que la realidad poetizada origina momentos que trascienden lo concreto. Si algo caracteriza esta poesía es «la confrontación entre la realidad y su proyección ideal, el encuentro entre la realidad y el mito».
Lo autobiográfico origina poemas en los que el yo de la poeta coincide con el sujeto del poema. Y eso se da en las piezas de contenido amoroso. Pero Mi Taishan es también un álbum de familia, con evocaciones de su madre, de la abuela violinista Olga Rudge y del abuelo Pound en «Verano de 1958», cuando el gran poeta regresa a Italia después de haber sido «encerrado en una jaula como una bestia» y encarcelado durante trece años en USA por su defensa del fascismo de Mussolini. La niña-poeta lo ve como «un gigante con grandes alas». Los poemas familiares exhalan añoranza y nostalgia del paraíso. A su madre le dice en el poema final: «Busco algo más allá del tiempo y encuentro aquí / la paz, / mientras tu voz canta en mí».