Seres desarraigados y cultos
después del invierno Guadalupe Netel Premio Herralde de Novela 2014. Anagrama, Barcelona, 2014. 270 pp.

S eres desarraigados, pero cultos y cosmopolitas son los integrantes de esta novela con la que la escritora mejicana ganó el Prestigios Premio Herralde. A esa condición humana se unen los diversos escenarios de la obra (La Habana, París, Londres, Nueva York…) descritos con gran sutiliza, lejos de tópicos y lugares comunes. En teoría, el cubano Claudio y su novia Ruth, y la mejicana Cecilia, muy unida a Tom, son manera los protagonistas de la obra. A pesar de lo lejano de su origen su trayectoria vital y las relaciones personales irá poniéndolos en contacto. De entre todos ellos, y a pesar de su teórica importancia inferior, Tom se erige en el personaje más integrador del grupo, del que forman parte también Haydée y Susana. Su sensibilidad, su cultura, su forma de entender el mundo de los cementerios y su enfermedad hacen de Tom un personaje imprescindible. El ambiente cultural de la obra se completa con el trasfondo musical, de gran riqueza. El lector debe tener en cuenta sin embargo que se halla ante una novela muy elaborada, tanto por esas referencias aludidas como por la peculiaridad humana de los personajes, nada convencionales. El amor, el arte, el sexo, la muerte… quedan transformados, lejos de la visión convencional. Los sentimientos dependen del sustrato íntimo en el que aparecen, desde la perspectiva con que cada uno los interpreta. Es algo que da novedad a la obra, así como su perpectivismo literario, complejo en bastantes pasajes carentes de diálogo y sin referencias personales. Es por ello por lo que el lector se ve obligado a una mirada atenta al contenido de lo narrado y sobre todo a los índices argumental. La obra finaliza con las confesiones de Cecilia, que se ha hecho es una nueva mujer que siente un cariño especial por los niño, algo inimaginable en otro tiempo.