poesía
En torno a la verdad poética
tercera poesía con norte (los poetas y sus poéticas) Lorenzo Oliván FPre-Textos. Valencia, 2015. 158 pp

L os más conspicuos poetas de nuestro tiempo conjugan la labor creativa con un pensamiento poético de notable densidad. Algunos dieron cuenta de su poesía en recitales santanderinos al amparo de la Poesía con Norte, que recoge después en libro sus reflexiones sobre la poesía. En su tercera salida la Poesía con Norte acoge las cavilaciones de nuestros dos Antonios, Gamoneda y Colinas. El encargado de la edición, el excelente poeta Lorenzo Oliván, entrevista a Gamoneda, el cual ofrece, entre otras cosas, una buena definición de poesía: «La extrañeza de un lenguaje inusual, ajeno al lenguaje coloquial, y, sin embargo, enérgicamente convincente a causa de su particular naturaleza sensible-rítmica». Por su parte, Colinas titula su ensayo «Notas para una estética novísima»: defiende la individualidad del poeta frente a grupos y generaciones; su manera poética de ser y estar en el mundo se mantiene fiel a propósitos que aparecían ya en sus primeros libros: intensidad, emoción, orfismo, pureza formal y libertad creativa; defiende también lo que supuso la estética novísima -más amplia que la célebre antología de Castellet- a mediados de los sesenta: nueva sensibilidad poética, nuevo lenguaje, nuevas lecturas y, en su caso, fusión de poesía y vida.
No son Gamoneda y Colinas los únicos poetas de Poesía con Norte. Vicente Gallego ve la poesía como celebración y gratitud: «El que escribe celebra, y el lamento es una de las formas de esa celebración»; Eloy Sánchez Rosillo considera insuficiente todo lo que se diga de la poesía, que es un don, pues el poeta no hace sino que recibe y «presta su ayuda ilusionada a lo vivo y bullente que nace»; el asturiano José Luis Piquero realiza esta rotunda afirmación: «Mi poesía es una autobiografía en verso»; más compleja es la poética de Jaime Siles, que habla de la estructura del poema: «Aquello en torno a lo que se organiza y dispone todo el orden de su enunciación, y cuyo acicate para escribir poesía es la nostalgia del Absoluto», del que la poesía ofrece solo reflejos; Álvaro García escribe el ensayo más sugestivo e iluminador, cifrando las cualidades de la poesía en la intensidad, la tensión enunciativa, el fondo existencial, aunque rompiendo su medida, y un efecto de ligereza final que oculta el artificio. La conclusión parece clara: ninguna definición de poesía acaba convenciéndonos. La poesía escapa siempre de los límites con los que se la quiere determinar.