Siempre nos quedará por París
bienvenida frau merkel Luis García Jambrina Madrid, Salto de Página, 2015. 158 pp.

E sta es la afirmación del «presidente en funciones» del pueblo Villar del Campo cuando casi todo sucumbe al final de Bienvenida, Frau Merkel. De ahí el título de estas líneas, «Por suerte, siempre nos quedará París». El espíritu de Bienvenido Mister Marshall flota en esta novela de Luis García Jambrina, dedicada a Luis García Berlanga y a Juan Antonio Bardén. Parece extraño que, dada su trayectoria literaria, Luis Jambrina se haya decidido por una novela, popular en principio, ambientada en tierras manchegas y con un argumento tan aparentemente convencional. Germán García, el alcalde de Villar del Campo, comunica a sus vecinos las dificultades económicas por las que atraviesa el Ayuntamiento después de haber construido una piscina olímpica para la que carecen de agua. La llegada de Ángela Merkel a la zona, para unos encuentros políticos, les sugiere la posibilidad de contratar su asistencia al pueblo. La presencia en el pueblo de la alemana Petra Müller, afincada en Castilla - La Mancha facilita en principio el futuro encuentro, pero dado el carácter de Petra anticipa el desenlace de su actuación bastante grave, por cierto. La pretensión de Villar del Campo, su rivalidad con Villar del Río, el descubrimiento del tesoro, las pretensiones políticas de autonomía y su difusión en los medios provocan una especie de hipérbole y de desbarajuste argumental, de imposible aceptación por parte del lector. Con todo hay que admitir que todas las actuaciones descritas van en pos de un extraño y exagerado sentido del humor, pretensión esencial de la obra. Ello es lo que perdona las múltiples situaciones, carentes muchas veces de sentido y de lógica e incluso del sentido común. Tal vez nos hallemos ante una obra excesiva en su planteamiento. «Eso la futura historia lo dirá».