San Manuel Bueno y revolucionario
la carcoma Venancio Iglesias Martín Lobo Sapiens, León, 2016. 160 pp.

C iertos tipos humanos y religiosos se repiten con razonable frecuencia, independientemente de su tratamiento. Es lo que ocurre con La carcoma , obra de Venancio Iglesias, acaso con secuelas indirectas de don Miguel de Unamuno.
La novela, ambientada en tiempos de la guerra civil, puede mantener ecos literarios de San Manuel… y merecería un estudio más detallado que el que pueden ofrecer esas líneas. La polisemia del léxico carcoma crea en el lector una serie de curiosas acotaciones y lecturas, relacionadas directa e indirectamente con el término. Cuando finaliza la obra, se comprueba una variada significación limitada al ámbito religioso como la obra unamuniana. Elemental es señalar en el libro el concepto de carcoma distribuido en una inesperada y connotación, presente en casi todos los acontecimientos. De entrada, hay algo que puede desconcertar al lector: la curiosa relación personal y hagiográfica que don Gelasio, el párroco del pueblo, mantiene con la imagen del Cristo de la iglesia, con el que se establecen curiosos diálogos personales en situaciones delicadas. Es evidente que esta relación, prosopopeyizada, desborda el ámbito del libro, centrado fundamentalmente en las relaciones de Gelasio con los parroquianos del pueblo, sin que falten sin embargo abundantes y acaso algo extemporáneas, expresiones en latín e incluso en griego.
Tal vez al lector le resulte demasiado extraño, en este ámbito secular y religioso, la relación de don Gelasio con Sara, la jovencita que mantiene una curiosa actitud como ama muy especial del párroco. Pero, a fin de cuentas, esta inesperada relación es próxima a la que don Gelasio tiene con los maquis del pueblo, de los que el mismo es salvador en algún momento, demostrando la condición liberal de su persona. Con este planteamiento (el de un párroco extremadamente humano y entregado a los humildes), se explica, solo de alguna forma, el inesperado desenlace de la obra, original y sorprendente.