El final del carnicero de Riga
l El escritor y periodista Juan Cálcena publica una exhaustiva investigación acerca de la vida en Paraguay del asesino nazi Eduard Roschmann. el carnicero de riga en paraguay Juan Cálcena Editorial Servilibro (Paraguay)

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U n libro devuelve a la actualidad al nazi Eduard Roschmann, conocido como «el carnicero de Riga», la ciudad letona donde comandó el gueto en el que fueron asesinados miles de judíos, del que huyó para refugiarse en Buenos Aires y fallecer en la vecina Asunción, donde la desaparición de su cadáver sigue siendo un enigma sin resolver. Es una de las interrogantes recogidas en El carnicero de Riga en Paraguay , del periodista Juan Cálcena, que repasa el recorrido de Roschmann desde su afiliación al Partido Nazi hasta su muerte en 1977, cuando el SS escapaba de un cerco interrumpido por un ataque cardíaco. Otra incógnita planteada es si Roschmann, uno de los protagonistas de Odessa , la célebre novela de Frederick Forsyth, se dirigió a Paraguay buscando el abrigo del dictador Alfredo Stroessner, de origen alemán. El régimen había dado antes la cédula paraguaya a Josef Mengele, el médico de las SS conocido por sus experimentos con los presos en Auschwitz, que murió en Brasil en 1979.
«Creo que eligió Paraguay porque tenía contactos acá. Además la dictadura ignoró el hecho, no hay registro de migraciones y tampoco aparece en el Archivo del Terror», dijo a Efe Cálcena, en referencia a los documentos descubiertos en Asunción sobre los operativos represivos de la dictadura. Roschmann recaló en Asunción bajo el nombre de Federico Wegener, que usó en Argentina, años después de abandonar el gueto de Riga, donde se le atribuyen miles de muertes. Cálcena habla de 4.000 muertos bajo su mando, algunos abatidos personalmente por Roschmann, según testimonios citados en su libro, publicado esta semana. «Según mi documentación fue el responsable de la muerte de 4.000 personas en el gueto, aunque se le llegaron a atribuir hasta 40.000», señaló el autor.
Una fuente usada por Cálcena es Ingeborg Hesse, alemana residente en Riga y casada con un judío, que en 1991 publicó su testimonio en Australia, donde falleció. «Roschmann la amenazó con matarla a ella, a su marido y a su hijo si no le otorgaba sus favores sexuales. Fue su esclava sexual», indicó Cálcena.
En 1944, tras un año en Riga, Roschmann deserta del gueto, se cree que por la proximidad del Ejército soviético, y se le localiza en Graz (Austria), su ciudad natal. Tres años después es apresado por las tropas británicas, que lo conducen al centro de detención de Rimini (Italia), donde escapa en medio de la nieve.
Reaparece en 1948, en el consulado argentino en Génova, donde solicita un visado a nombre del checoslovaco Federico Wegener, con el que viaja en un vapor rumbo a Buenos Aires. Allí trabaja de administrativo y se casa con su secretaria, pese a que estaba desposado en Austria con Helene Vidmar. Es el primer quebradero de cabeza para Roschmann, que a mediados de los cincuenta se topa con una denuncia de Vidmar por bigamia, que llega a las autoridades argentinas. «Entonces se desplaza a Brasil, donde está unos tres años, aunque no hay ningún documento al respecto», aclaró Juan Cálcena.