Le Big Mac
Metáfora
A ver, me pregunto, ¿qué mecanismo lleva a un objeto a convertirse en una metáfora? Ayer salí a llevar unos periódicos atrasados al contenedor de papel, y al introducirlos por la ranura vi, entre cajas de zapatos y revistas del corazón, lo que parecía un diario, un cuaderno con las tapas de piel, de esos que venden en los mercadillos de artesanía de las grandes ciudades. Introduje el brazo hasta el hombro para intentar recuperarlo, pero quedaba fuera de mi alcance, y además, al ver que un peatón me miraba con ojos de reprobación, me pasó por la mente la idea de que tal vez mi conducta estuviera fuera de la ley, de que robar los papeles desechados para su reciclaje seguramente es delito, o al menos una falta. Pero ese pequeño cuaderno para mí ya era otra cosa: se había convertido en una metáfora, y las metáforas están a medio camino entre la realidad y la literatura: están situadas en la línea fronteriza que separa el mundo de los objetos y el de las ideas,es decir, son el límite entre lo que dicen las palabras y lo que en realidad expresan. ¿Cómo comportarse ante una metáfora abandonada entre un montón de basura?, no lo sé.
Yo tengo una colección de metáforas de todo tipo. He pasado la vida viéndolas, cazándolas, guardándomelas para mí. Guardo metáforas con forma de cuchara, de obús y de monóculo. Conservo desde niño un trenecito eléctrico que gira sobre sí mismo porque es una metáfora perfecta del movimiento que no avanza, que es el más común de los movimientos. Una máquina de escribir con las letras gastadas, una agenda con los teléfonos y la direcciones de personas que ya han muerto, un juego de ajedrez al que le faltan los dos reyes y le sobran peones.
Las calles está llenas de metáforas también: sólo basta echar un vistazo ¿Qué son las catedrales sino metáforas de nuestro miedo mortal? Todos los muros que se levantan para defendernos son una metáfora de lo que nos separa, y hay en el centro de Madrid hombres pobres con carteles que anuncian la compraventa de oro. La realidad aumentada es una metáfora de la ceguera tecnológica. Y ese cuaderno en el fondo de un contenedor de reciclaje, que dentro de unas horas será pasta de papel, es también una metáfora. ¿Pero una metáfora de qué?