poesía
El retorno de Juan Panero
cantos del ofrecimiento Juan Panero Prólogo de J. Huerta. Edición y estudio de S. Santiago Romero, Centro de Estudios Astorganos Marcelo Macías / Amigos Casa Panero, Astorga, 2016. 154 pp.

A caban de reeditarse los Cantos del ofrecimiento , aunque el depósito legal sea de 1016. Su autor, Juan Panero, murió un siete de agosto de 1937 en accidente de automóvil, cuando viajaba de León a Astorga, ciudad en la que había nacido en 1908. Juan y Leopoldo habían crecido en amistad con otros jóvenes astorganos como Ricardo Gullón y Luis Alonso Luengo. Los cuatro componen la Escuela de Astorga, en feliz denominación de Gerardo Diego. Los dos hermanos Panero eran los poetas del grupo. En el contexto poético nacional pertenecen a la llamada Generación del 36, con Vivanco, Rosales, Bleiberg y Miguel Hernández, entre otros. La saga poética de los Panero (Juan, Leopoldo, Juan Luis y Leopoldo María) la inauguró Juan con un breve poemario que tituló Cantos del ofrecimiento y publicó en 1936. En el estudio que dediqué al poeta en El siglo de oro de las letras leonesas (2007) entendía que, como había señalado Vivanco, la soledad y el amor eran los dos grandes temas de la poesía de Juan Panero, y afirmaba que era «el poeta leonés más sólido de las cuatro décadas primeras del siglo XX». Me refería al conjunto de su poesía, que conocíamos gracias a la publicación en 1986, por el Centro de Estudios Astorganos, y al cuidado de Elisa Domínguez de Paz, de su Obra poética . Se edita ahora, con todas las garantías críticas, el único libro publicado por Juan Panero, Cantos del ofrecimiento , con edición y estudio del joven investigador Sergio Santiago Romero, con prólogo del estudioso mayor de la Escuela de Astorga, el catedrático Javier Huerta Calvo.
La depurada edición del poemario de Juan Panero permite no sólo la su relectura, sino el conocimiento de que nos dota el extenso estudio crítico (más de 100 páginas) de Santiago Romero. En él ordena los datos biográficos de Panero y sus inquietudes literarias, analiza las huellas que su muerte dejó en la poesía del momento y el olvido posterior hasta la mentada edición de 1986; examina la influencia de Panero en la poesía de la segunda mitad del XX y, sobre todo, estudia los Cantos del ofrecimiento , destacando algo ignorado por la crítica: la herencia nietzscheana, manifestada en «una profunda raíz de dolor», entre otros aspectos del «vitalismo trágico» de Panero. La edición se cierra con comentarios y notas a los poemas y una bibliografía de y sobre Juan Panero.