Diario de León

Surrealismo y humor a raudales

soy una nuez Beatriz Osés Ilustraciones de Jordi Sempere. Edebé. 128 páginas.

Publicado por
alfonso garcía
León

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S oy una nuez, además de un niño», declara ante el juez nuestro protagonista, defendido por su abogada Rossana Marinetti: «Este niño cayó de un nogal que, casualmente, se halla en mi jardín. Por lo tanto, conforme a la ley, debe quedarse en mi propiedad». Este niño, que en realidad se llamaba Omar, era huérfano y se había escapado del centro de acogida. «Mi padre era jardinero y mi madre olía a canela». A los dos se los comió el mar. Perseguido ahora por una pandilla, se subió a un árbol. «La rama del árbol se partió y el niño cayó al suelo». En el juicio, surrealista, divertido y estrambótico, con testigos disparatados, se trata de convencer al juez de que el niño –el acusado- es una nuez. Una historia en clave de humor que deja entrever unos personajes rodeados de soledad y un sistema legislativo injusto. «… lo que parecía un caso claro de un menor huérfano e inmigrante que debía regresar a su centro de acogida se había transformado en un juicio por la propiedad de una nuez».

Estamos ante un libro hermoso, original en cuanto al argumento y disparatado en su desarrollo, con situaciones imprevistas, cómicas y extravagantes pero siempre intensamente atractivas. Intercala, con cierta alternancia, la declaración de testigos en ese juicio disparatado –la figura del juez, inolvidable- con la historia real de Omar, en un desarrollo narrativo emocionante y mágico, lleno de imaginación pero también de ternura. Excelente fórmula, a mi juicio, para acercarnos a un asunto tan vivo, actual y humano. El tratamiento formal, en consonancia y acuerdo. Un lenguaje fácil, ágil, cercano, agradable y simpático. Muy bien construido conforme a la edad de los destinatarios. Igualmente las ilustraciones, modernas, con dos planos narrativos. Muy interesante.

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