Delia Lozupone ESCRITORA
«La ciudad es la gente que la habita»
«La novela gráfica le ha abierto la puerta al cómic y a la historieta en las librerías, hay un ‘boom’» Chicks On Comics acaba de entregar el II Premio de Novela Gráfica Ciudades Iberoamericanas

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, entrega el premio a Delia Lozupone
S eis ciudades de Latinoamérica afectan emocionalmente a seis mujeres: Delia Lozupone (Delius), Buenos Aires, 1974; Powerpaola (Paola Andrea Gaviria Silguero), Quito, 1977; Weng Pixin (Singapur), Zane Zlemesa (Letonia), Caro Chinaski (Buenos Aires) y Clara Lagos (Buenos Aires, 1975). Eso es Las ciudades que somos , una novela gráfica en la que las autoras dejan un mensaje muy claro: «Una ciudad vacía, sin gente, no es una ciudad». El libro nace de Chicks on Comics, un colectivo internacional que, desde 2008, publica este tipo de narrativa y acaba de entregar el II Premio de Novela Gráfica Ciudades Iberoamericanas. Una de las autoras, Delia Lozupone, más conocida como Delius, comenta: «Son seis historias, en seis ciudades diferentes de Latinoamérica, las protagonistas son todas mujeres y eso es muy curioso». La agencia Efe la entrevista en Madrid.
—¿Cómo está la situación actual de la novela gráfica?
—La novela gráfica le ha abierto la puerta al cómic y a la historieta en las librerías. En ese sentido, es una situación beneficiosa.
—¿En España es igual?
—En España particularmente también, porque hay una especie de boom de la novela gráfica. Hay autores que son muy reconocidos como Paco Roca, pero también chicas que están trabajando muy bien. Hay una cosa muy explosiva acá. Todo lo que se decía es que era un formato que acercó la literatura a gente que antes no leía ni novelas ni historietas, ya que es una cosa híbrida. Otros dicen que es un invento de un editor, otros dicen que la definición de novela gráfica tiene que ver con la extensión de una historia... En cualquiera de los casos, me parece que es positivo.
—¿Por qué se llama el libro ‘Las ciudades que somos’?
—Son seis historias en seis ciudades diferentes de Latinoamérica, y las protagonistas son mujeres, lo cual hace que la obra sea muy singular. En la presentación se habló de que trabajamos un poco con la autoficción como una especie de nuevo género; en estas seis historias los personajes se ven afectados emocionalmente por la ciudad. Las emociones son de lo más diversas, por lo general son límites.
—¿Y cuál es el mensaje?
—Las protagonistas se ven afectadas por la urbe y lo que quiere decir el libro es que las ciudades son las personas que las habitan básicamente. Que te relacionas con la ciudad según te relacionas con las personas. Una ciudad vacía, sin gente, no es una ciudad.
—¿Cómo se logró la armonía de seis historias en un solo libro?
—Nosotras venimos colaborando hace ya diez años, así que estamos bastante acostumbradas a trabajar en grupo. Pusimos unas constantes que fueron: formato A4 horizontal, paleta de colores amarillo y negro, y nos repartimos las ciudades, cada una eligió una.
—¿Vivieron en esas ciudades por las que optaron?
—Sí, la idea fue hacer viajes. Cada una proponía la ciudad que quería hacer. No fueron elegidas al azar. Paola, por ejemplo dijo: «Quiero hacer de Medellín»; Clarita: «Yo de Mar de Plata»; Caro comentó: «Yo de Tres Arroyos»; y yo dije, voy hacer de Río de Janeiro.
—¿Y qué tal fue ilustrar esa ciudad brasileña?
—Me encantó. Lo más curioso es que, en realidad, yo no la conozco, conozco el interior de Brasil. Estuve el año pasado por primera vez en mi vida allá con mi hija, en una fazenda cafetera en la zona de la montaña, y lo pasamos muy bien. En Río estuvimos nada más en el aeropuerto. Pero tengo muchos amigos que viven allí y me informé bastante. No conozco la urbe, pero debe ser fantástica, es como una cuenta pendiente y por eso la encaré.
—La figura de la mujer tiene mucha importancia en su libro, obviamente…
—Logramos lo que queríamos, que era ganar el premio. El galardón significa tener un libro editado, que te paguen por eso; significa que nos vean.
—¿Qué le inspira?
—Me inspiran otros artistas como yo, mis colegas, mi realidad, las historias que me cuentan mis amigos, me inspira mi hija todo el tiempo. También las relaciones en general y las obras de arte preexistentes en particular, me parece que la curiosidad hay que ir alimentándola todo el tiempo.
—¿Proyectos a futuro?
— Sí, claro. Queremos seguir editando y también seguir haciendo exposiciones.
—¿Dónde más van a presentar el libro?
—En principio nos vamos a presentar en Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en 2019 y luego veremos lo que vaya surgiendo.