Las letras provinciales
La Diputación de León encuentra en la literatura y sus autores uno de los principales activos identitarios de la provincia. Antonio Gamoneda, precisamente, impulsó la colección histórica de poesía hace ahora 55 años. Tierras de León cumple 65

Si cada pueblo tiene una manera de expresarse que le representa, la de León sería la literaria, la del ejercicio solitario del autor ante su texto con el compromiso de lo colectivo para contar el qué, sin desesperarse en muchas ocasiones por no alcanzar el porqué. Pero la idiosincrasia ahí queda marcada y algo querrá decir. Curiosamente, hay un escritor leonés que abarca esa relación del autor con su tierra desde la anchura de su trayectoria. Si se plantea que Antonio Gamoneda, el poeta más trascendente y universal leonés (por lo que ahí se está manifestando un sentimiento a veces compartido) fue el impulsor de la colección Provincia, de la Diputación de León, tal vez la propuesta editorial de más largo alcance, puede pensarse que a veces se llega al buen puerto de llevar la cultura a su destino, para que de vez en cuando sea fin y no sólo un medio.
Provincia fue un milagro consciente, puesto que se pasó por encima la dificultad ante lo que Gamoneda vio como casi una obligación para que no se perdiera lo que estaba pasando en León, en una efervescencia creativa literaria que alguien tenía que pasar a limpio. Ahora mismo, la Diputación, presidida por Gerardo Álvarez Courel, con Emilio Martínez Morán, diputado de Cultura, como máximos responsables del Instituto Leonés de Cultura (ILC), junto a Emilio Gancedo, coordinador de Proyectos del ILC, pusieron ya hace tiempo entre sus objetivos la puesta en valor por un lado de colecciones como Provincia y la puesta también en el foco como un material no a recordar para conservar sino para dotarle de actualidad. Este 2026 se cumplen 55 años de esta osadía editorial de Gamoneda. También en este caso 65 años del nacimiento, siendo José Eguiagaray presidente de la Diputación, de la revista Tierras de León.
Desde 1971, año en el que comienza la andadura de esta insigne colección, han venido apareciendo en ella poemarios clave para la historia literaria de nuestro país, con obras de Juan Luis Panero, Juan Gil-Albert, Luis Antonio de Villena, Isla Correyero, Javier Egea… Fue el escritor leonés Antonio Gamoneda, premio Cervantes, quien la puso en marcha en su etapa al frente de la Institución Fray Bernardino de Sahagún, dependiente de la Diputación Provincial, y en ella también figuran obras clásicas de la poesía leonesa, con autores como Agustín Delgado, Eugenio de Nora, el propio Gamoneda, Crémer, Colinas, Mestre, Pereira, Luis Miguel Rabanal o Eloísa Otero.
Indisolublemente unida al gran custodio del legado tradicional de las comarcas leonesas, Cuaderno de los Pueblos Leoneses pretende arrojar luz sobre diferentes aspectos de la cultura popular de nuestra tierra, siempre a cargo de destacados expertos en cada campo de trabajo en cuestión: la etnografía por supuesto, pero también la sociología, la musicología, la narrativa oral, el teatro… Aquí se contienen libros importantes como Las danzas de paloteo y las representaciones teatrales en los pueblos de la Cabrera, de Concha Casado. Donde se expone como la Cabrera es una comarca en la que han pervivido, hasta época reciente, viejas costumbres y antiguas danzas de paloteo, en representaciones dramáticas de tema religioso o profano. Para este libro, Concha Casado recogió los «parlamentos» de aquellos personajes que intervenían en la danza del glorioso San Antonio de Padua, entre otras. «Todavía viven en estos pueblos varios intérpretes, y conservan el manuscrito que transcribiremos a continuación», anunciaba entonces la gran etnógrafa leonesa. El libro `Nacimiento, matrimonio y muerte en León y su provincia. Encuesta del Ateneo (1901-1902)´ de Jesús Álvarez Courel, es una obra que recopila detalladamente los datos demográficos recabados en la provincia de León a principios del siglo XX. A través de la encuesta realizada por el Ateneo en 1901-1902, el autor brinda un exhaustivo análisis de las costumbres y tendencias en torno a los eventos clave en la vida de los habitantes de la región: nacimientos, matrimonios y defunciones.
Otra colección tal vez menos conocida es Memoria de la palabra. Creada para recuperar obras singulares enmarcadas dentro del costumbrismo literario o la novela histórica, ambas siempre en relación con la tierra leonesa, Memoria de la palabra ha sacado a la luz libros reveladores en múltiples planos de lectura: en lo etnográfico, lo literario, lo histórico, lo económico, lo social…
La Bilbioteca Antonio Valbuena contiene el mítico Rebojos. Periodista, narrador, poeta, crítico feroz… Antonio Valbuena (Pedrosa del Rey, 1844-1929) fue uno de los escritores más populares y leídos de su tiempo, y sus contemporáneos lo equipararon con «Clarín» y con Pardo Bazán. Esta colección quiere sacar del olvido y reivindicar el gran legado literario de un autor que, por un lado, se anticipó al «boom» literario leonés con su estilo suelto y vivaz, y por otro, supo retratar con pasión y talento la vida cotidiana de la Montaña Oriental en el tránsito entre los siglos XIX y XX. Rebojos fue uno de los libros de lectura favoritos para los leoneses durante décadas, pero también se disfrutó y valoró fuera del viejo reino. En estos relatos de Rebojos emerge la vida diaria del pueblo llano: las preocupaciones, las ilusiones colectivas y los desajustes sociales, así como las costumbres, el humor y la cazurrería de los montañeses de León. Las peripecias de un secretario y un boticario, de un alcalde y un diputado, de un sastre y un criado, de estudiantes burlones y mozas rebeldes… O los cuentos de la comarca leonesa, historia de entre las sebes, montes y llanadas de las tierras leonesas, una variedad de personajes despliega sus desventuras: la mujerina desamparada por la justicia, el duelo entre dos tamboriteros por alcanzar el cargo de músico oficial, los desmanes cometidos por los caciques locales, los reveses del azar y la fortuna que caen sobre engreídos y orgullosos… En estas `Parábolas´, el incombustible Antonio Valbuena —síntesis del leonés rebelde y soñador— señala y denuncia los problemas sociales de su época.