Rodrigo Carretero

Rodrigo Carretero es periodista y escritor.
Su primera novela, Agua pasada, que en cuestión de semanas ya va por la segunda edición, ha sido para Rodrigo Carretero, subdirector de El HuffPost, «una vía de escape» del periodismo y de la obsesión por el algoritmo; un thriller que intenta captar al lector desde la primera página con el asesinato de un escritor de éxito en una aldea perdida de Galicia.
Esa es la primera de varias muertes de este relato ambientado en Beresteira, pueblo ficticio que está inspirado en Tronceda (Ourense) y que afronta una segunda vida en la España vaciada, sin apenas vecinos, ni cobertura y donde, en la ficción, los crímenes se suceden con los protagonistas aislados por la nieve.
En la ciudad más poblada de Galicia, Vigo, Carretero, licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid, atiende a EFE antes de firmar ejemplares en un stand de la feria del libro y explica que, después de «muchos años trabajando en captación y gestión de audiencias", con el consiguiente «desgaste", llegó un momento en el que dijo: «No he estudiado periodismo para esto, a mí lo que me gusta es escribir».
Sin saber «si alguien» se lo iba a publicar, lo plasmó en este libro que antes de ver la imprenta agradó a sus familiares y a algunos compañeros del periódico. Le animaron a enviarlo a las editoriales y ha sido Maeva la que se ha encargado de lanzar este «desahogo expresivo» al que Carretero llegó «quemado por el algoritmo» en su trabajo.
Después de haberse estrenado como novelista este vallisoletano dice estar viviendo «una cosa curiosísima» siendo periodista: ver todo el proceso detrás de un libro, el «trabajazo» de los libreros, y pasar de entrevistador a entrevistado.
En Agua pasada, una de las protagonistas es una periodista con la que Carretero comparte mucho más que la ciudad natal. "Ella también deja Madrid porque está un poco quemada de la capital, que a mí me sobrepasa mucho; está un poco desencantada del periodismo y yo, en cierto punto, también; ambos fuimos a un colegio de monjas y somos bastante introvertidos. No cumplimos eso que dicen que los periodistas somos muy echados para adelante", confiesa.
El escritor cree que es «sano hacer crítica» del periodismo desde dentro y considera que después de 20 años de profesión tiene «elementos más o menos suficientes» para poder juzgar. Además de una redactora, el libro incorpora al «jefe tirano» de un periódico, uno de esos que puede haber también en cualquier otra profesión. Olivia es «todo» lo que es Rodrigo Carretero, pero «multiplicado por cinco». Por un reportaje, acaba en ese pueblo de la Galicia profunda, comunidad con la que el escritor tiene «conexión muy grande» y por «doble vía": su mujer es de A Coruña, donde residen actualmente junto a sus hijos, y uno de sus tíos, de Valladolid, «hizo lo mismo que uno de los protagonistas".