Cuaderno de bitácora creativo
Blog de nómada
Joaquín Serrano. Universidad de León (col. «Cuadernos de la Babilonia»), León, 2008. 162 pp.
Tan variada como la actividad intelectual de Joaquín Serrano, es la forma de los relatos que integran Blog de nómada , título cargado de significación. El autor no pretende dar consistencia de libro a la obra aunque le sobre enjundia y contenido, y se conforma con una denominación moderna pero humilde. En realidad, de blog tiene si acaso el ser una especie de sosegado y reflexivo cuaderno de bitácora creativo. «Nómada» es tal vez por las múltiples actividades a las que ha dedicado sus esfuerzos.
El resultado es una serie de relatos de factura diversa, aunque los bloques esenciales pueden estar representados por recreaciones del mundo clásico (especialmente las incluidas en el bloque I, «Al amparo de las Musas» y alguno como «Mañana otoñal») y visiones del mundo rural, de cierto eco costumbrista en varios de ellos. No faltan las narraciones en las que se ofrece una semblanza caricaturesca, como es el caso de «Antonio dos Santos» o «Don Gumersindo el profesor», síntesis de múltiples recursos retóricos. La imagen de don Gumersindo (parcelada en las fases irónicas del decreciente ardor académico, aunque no se incluya, la última, la de «Sancho Panza») va tomando cuerpo progresivo en los discursos con que se le despide de la profesión. Son piezas oratorias de estructura clásica, pero aderezadas con multitud de citas literarias-¦ Esas citas con las que todo profesor de literatura ha tratado de apoyar sus reflexiones y acercarlas a los alumnos. Aunque es probable que los relatos de ambiente rural sean los más apreciados por muchos lectores, tal vez el bloque «Al amparo de las Musas» resulte para otros el más logrado. Lo será especialmente por el sabor de hondura clásica, la finura estilística y lo inesperado de algunos desenlaces.
No falta el testimonio de la actitud personal y profesional del autor. La conjugación verbal (motivo de desasosiego en otro tiempo para muchos alumnos) se convierte en el penúltimo trabajo, «Conjugando el presente», en una feliz declaración de intenciones personales y, sobre todo, en el afán por cumplir los sueños de todo enseñante, cada vez más difíciles en estos tiempos convulsos. Sólo cabe lamentar una cuestión editorial: la diminuta tipografía de la obra, que obliga al lector a ímprobos esfuerzos.