patrimonio . los sensores de las piedras

Los sensores detectan cualquier anomalía que se produzca en los monumentos.
Impedir que el patrimonio histórico resulte dañado y saber hasta dónde se puede llegar con la visita a los monumentos es la misión de una nueva herramienta que avisa de los posibles perjuicios antes de que ya no haya remedio.
Se trata de Monitoring Heritage System (MHS) o Sistema de Monitorización del Patrimonio, una herramienta basada en sensores adaptada específicamente al patrimonio cultural. El sistema posibilita el registro, evaluación y control de todos los parámetros que influyen en la conservación del edificio, en su seguridad y en otros aspectos novedosos como los consumos energéticos. Consiste en la instalación de una red de sensores que transmiten de manera inalámbrica y remota a un centro de control. A mayores consta de hardware, que incluye el equipamiento tecnológico necesario para la medición, recepción, transmisión y almacenamiento de datos; y software que sirve de interfaz con el usuario. Tal y como explica el investigador que coordina el proyecto, Víctor Alvarez, los sensores emiten una serie de datos cada cierto tiempo y la información se envía a través de internet o, en zonas rurales donde no hay acceso a la red, con un simple mensaje de texto SMS a un teléfono móvil. El servidor recibe esos mensajes, los interpreta y los introduce en una base de datos. En cuanto a la red de sensores, puede medir parámetros ambientales en distintos puntos del interior y del exterior del edificio (temperatura, humedad, flujos de aire, presión atmosférica, etc), controlar la humedad que afecta a bienes muebles, como pinturas o esculturas, y estimar la radiación solar e infrarroja para estudiar posibles alteraciones de capas pictóricas, tanto en murales como en cuadros. Asimismo, el sistema MHS incluye la realización de análisis químicos y físicos para determinar la composición de los agentes potencialmente perjudiciales para la integridad de los bienes patrimoniales, como la acidez, el dióxido de carbono o los sulfuros.
A nivel estructural, la herramienta cuenta con acelerómetros para determinar el desplazamiento de los edificios en base a vibraciones estructurales, fisurómetros para el seguimiento de las grietas detectadas e inclinómetros para determinar la evolución de la estabilidad estructural del edificio.
Por otro lado, en materia de eficiencia energética, el dispositivo elabora comparativas sobre el uso de luminarias tradicionales frente a luminarias de tipo LED y, finalmente, en el ámbito de la seguridad, distintos sensores vigilan el inmueble alertando en caso de intrusión, fuego, actuaciones vandálicas o robo de objetos.
La Fundación Santa María la Real (Palencia) ya lo utiliza en el patrimonio cultural que gestiona.