Garantía en tiempos de crisis
Ocho de cada diez alumnos de informática consigue un empleo. Castilla y León tiene la tasa más alta de país. E l grado de empleabilidad de los alumnos de las carreras de informática está entre los más altos del país. Y los de las universidades de Castilla y León ocupan un puesto destacado entre aquellos que consiguen antes un puesto de trabajo.

Los alumnos de las carreras de informática y tecnológicas encuentran mejor un empleo.
En tiempos críticos para el mercado laboral, sobre todo cuando se trata de incorporarse al mundo del trabajo, las titulaciones en informática y TIC siguen siendo un seguro de cara al futuro. Ocho de cada diez alumnos consigue un empleo, más de la mitad trabajan mientras estudian. Las universidades de Castilla y León están a la cabeza del país a la hora de conseguir que sus estudiantes se conviertan en trabajadores.
Conseguir un empleo, más cuando se trata de un primer empleo, no es tarea fácil para nadie. Pero frente a las desalentadoras estadísticas de desempleo juvenil y de jóvenes con formación que tienen que buscarse un futuro incluso fuera de las fronteras españolas, las titulaciones relacionadas con la informática y las tecnologías de la comunicación se consolidan como un refugio de esperanza para los jóvenes. Un reducto de empleo en el que los estudiantes de las universidades de Castilla y León salen muy bien parados.
Así lo recoge el Informe de Empleabilidad que acaba de publicar la Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática (CODDII), que fija como uno de sus objetivos «vincular el mundo académico con el mundo profesional». Un estudio elaborado con los datos que facilitan las escuelas y facultades de informática y TIC del país, así como de ámbitos tecnológicos cercanos.
Los decanos definen el concepto de «empleabilidad», cada vez más utilizado a la hora de trasladar la experiencia académica al mundo laboral, como la «capacidad de un individuo de ser empleable, mostrando flexibilidad y disposición de adaptarse al mercado de trabajo». Para elaborar este informe se han recogido datos de 89 titulaciones impartidas en 32 centros de 30 universidades, desde Ingeniería Informática hasta Ingeniería Técnica en Informática de Gestiónm Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas, másteres, licenciaturas y grados diversos.
Un perfil de alumnos que los mismos autores del estudio reconcoen que es muy variable, sobre todo en lo que se refiere al nivel final de formación; pero que permite dibujar un perfil del tipo de trabajadores que, en sus distintos grados de especialización, siguen demandando las empresas aún en tiempos de crisis.
Uno de los datos que llama la atención a los autores de este informe es que un 60% de los alumnos trabajan o realizan algún tipo de trabajo mientras están realizando sus estudios. Un dato llamativo porque aunque algunos centros (como la Universidad a Distancia) suelen ser utilizados fundamentalmente por trabajadores que ya tienen un empleo, hay otras universidades que recomiendan a sus alumnos que no se «distraigan» de la actividad académica con trabajos de otro tipo.
El caso es que los responsables de los estudios de informáticas y TIC comparan los datos de empleabilidad del sector con el panorama sobre empleo juvenil que recoge la Encuesta de Población Activa (EPA), «con la ocupación descendi8endo en todos los sectores profesionales», y una tasa de paro en general que oscila entre el 13,5% del País Vasco y el 33,17% de Andalucía.
El resultado señala que el dato global de la inserción laboral de los titulados en ingenierías informáticas es de más del 80%; y que destacan sobre todo los alumnos que han realizado un master en ingeniería informática, cuyo nivel de inserción laboral (pasados dos o tres años desde su titulación) es del 100%. El grado de ingeniería informática obtiene unos resultados del 97,5%, y los titulados tienen un nivel de empleo que ronda el 89%.
Cuando se analizan los datos por comunidades autónomas, llama la atención el hecho de que en Castilla y León las titulaciones en informática que se imparten en sus distintos niveles en las universidades obtienen un grado de empleabilidad total, del 100%. Los peores datos en este sentido se registran entre las universidades canarias, que tienen un nivel medio de inserción laboral de poco más del 67%.
«Los porcentajes, en cualquiera de los casos, son superiores a las medias de inserción laboral que registran el resto de los empleos en las comunidades autónomas especificadas», señala el informe.