El camino del ‘paz’
El ingeniero leonés Guillermo Ramos diseña el sistema de dinámica de vuelo. del primer satélite español de observación para usos militares y científicos. E s la primera vez que la industria aeroespacial española diseña un satélite de tal complejidad. ‘El Paz’, que se lanzará en unos meses, tendrá un uso militar pero también una parte de actuación civil, tanto en catástrofes naturales como en misiones científicas.Un ingeniero leonés dirige el equipo que diseña el software que controlará su trayectoria desde tierra.

Guillermo Ramos en la sede de GMV y una recreación del satélite Paz.
Guillermo Ramos siempre ha sido un apasionado del espacio, y ha conseguido hacer realidad dos de sus grandes aspiraciones: trabajar en el sector aeroespacial y hacerlo en España, donde esta actividad está aún iniciándose. Lo hace en un proyecto que se considera un hito para la industria aeroespacial española, el satélite Paz, el primero de gran complejidad que se desarrolla en el país y que será lanzado en pocos meses. Ahora trabaja también en el siguiente gran proyecto aeroespacial nacional, el satélite Ingenio.
Ramos es ingeniero de Telecomunicaciones especializado en redes, aunque su trabajo se mueve hoy a medio camino entre esta tarea y la aeronáutica. Es jefe de proyecto del Sistema de Dinámica de Vuelo del Centro de Control del Satélite Paz, que desarrolla la multinacional GMV, que se encarga de diseñar el software que calcula las trayectorias orbitales y las maniobras del satélite.
Una tarea básica en un proyecto en el que la precisión es fundamental, no sólo por la necesidad de mantener las órbitas dentro de las cada vez más numerosas constelaciones de satélites, sino porque el proyecto español tiene como misión obtener imágenes y fotografías, para lo que es imprescindible conocer con la mayor exactitud posible la situación de la nave y el punto fotografiado. Algo que no es sencillo cuando la cámara se mueve a una velocidad de siete kilómetros por segundo, cada 1,5 horas da una vuelta a la Tierra y en dos o tres días recorre por completo el planeta, en una órbita que repite cada once días.
La división de Dinámica de Vuelo es la encargada de diseñar el software que calcula las trayectorias orbitales y las maniobras que debe realizar el satélite, y determinar desde dónde se encuentra exactamente en cada momento hasta la ruta que debe seguir, cómo va a ser su evolución o qué tipo de maniobras debe realizar para mantener esa órbita.
Una tarea que forma parte del sistema de control en Tierra de la misión. «El sistema de control de los satélites tiene una parte que se desarrolla en vuelo, y otra de control de tierra, y dentro de ella está la parte de dinámica de vuelo, que nuestro equipo diseña. Lo que hace es recoger la información del satélite, procesarla e intentar determinar cuál es su posición en ese momento».
A partir de entonces, a través de una serie de algoritmos, establece hacia dónde tiene que moverse o cuál va a ser su evolución, así como las maniobras que debe ejecutar para «mantener su órbita, no caerse, no colisionar con otros satélites,…»
Guillermo Ramos estudió Telecomunicaciones en la Universidad Carlos III de Madrid, y su trayectoria ha estado vinculada siempre a los proyectos espaciales. Empezó su andadura cono becario en Deimos Space, en tareas de mantenimiento y «aprendiendo cómo funciona el sector». En mayo del 2007, el mismo año en el que se inició el proyecto Paz, comenzó a trabajar en GMV.
Entonces se dedicaba a realizar tareas de soporte en el proyecto Galileo, en el que sigue implicado; y realizando tareas «cada vez de mayor relevancia». «Lo que hacía era complementar las tareas de los ingenieros aeronáuticos, porque tenía experiencia en sectores de telecomunicaciones que complementaban las labores de informática y programación; y desde entonces he ido entrando en materias que son tanto aeronáuticas como de telecomunicaciones».
El satélite Paz es el satélite artificial radar del Programa Nacional de Observación de la –Tierra por Satélite (PNOTS), desarrollado por los ministerios de Defensa y de Industria. Tiene como objetivo dotar de información a los operativos de las Fuerzas Armadas en cualquier condición y con una resolución muy alta, para cartografía de alta resolución, control fronterizo, soporte táctico en misiones en el extranjero o vigilancia marítima, entre otras.
Pero el primer satélite español de estas características tiene también una misión civil y científica muy importante. Sus imágenes serán fundamentales para observar y gestionar riesgos y catástrofes naturales, para control medioambiental, estudio y análisis de volcanes, deshielos, glaciares,… «Cualquier fenómeno que pueda ser analizado de una manera más clara visto desde la altura».
Después de cinco años de desarrollo, el satélite tenía previsto lanzarse a finales de este año, y en el actual escenario económico se calcula que podrá lanzarse a lo largo del 2013. En cualquier caso, el proyecto está ya listo para realizar las pruebas, y ultimado para su finalización y puesta en práctica.
El proyecto está liderado desde el punto de vista empresarial por Hisdesat y por Inta, y GMV es el primer proveedor mundial de centros de control para satélites. El Programa Nacional de Observación de la Tierra por Satélite consta no sólo del satélite Paz, sino del Ingenio, «que está ya bastante avanzado, aunque tardará al menos un par de años en ser lanzado. En este, en el que también estamos trabajando, el uso es totalmente civil, sin implicaciones militares».
El satélite Paz está dotado de un radar sintético, cuya peculiaridad es que puede ofrecer imágenes de alta resolución incluso cuando no hay visibilidad, es decir, aunque sea de noche o haya nubes. El Ingenio, en cambio, estará dotado de un radar óptico, que permite sacar fotografías de gran precisión. Entre ambos, podrán tenerse imágenes e información de gran exactitud de cualquier parte del globo terráqueo.
«Por eso es tan importante determinar con la mayor exactitud posible la posición del satélite, son mecanismos muy sensibles y cualquier diferencia en la posición es crítica a la hora de saber qué se está fotografiando, o cómo enlazar todas las imágenes. Solemos tener una precisión de metros, pero un error puede dificultar saber dónde se han tomado exactamente. Por eso la mayor parte de nuestras investigaciones van encaminadas a mejorar estos mecanismos de precisión».