Diario de León

un invernadero en la fachada

diseñan Una casa envuelta en una caja de cristal como solución para calentarla en invierno y enfriarla en verano. U n grupo de desempleados leoneses diseña una «caja de cristal» para envolver la fachada de viviendas construidas con materiales que no son bioclimáticos que puede suponer un ahorro de hasta 800 euros al año en calefacción. El prototipo ya se ha instalado en una vivienda de Villaturiel y está en vías de comercialización.

La casa de Villaturiel en la que se ha instalado el prototipo de caja de cristal para climatizar la vivienda.

La casa de Villaturiel en la que se ha instalado el prototipo de caja de cristal para climatizar la vivienda.

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nuria gonzález | león
León

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Un grupo de desempleados leoneses han diseñado un novedoso sistema de climatización para el invierno, basado en la energía solar pasiva y construido con paneles de cristal y policarbonato, baldosas de barro y rejillas, dónde la temperatura lleva a superar los sesenta grados. Una solución que, a modo de prototipo, ya han instalado en la casa de uno de ellos en Villaturiel y que próximamente se extenderá a otras viviendas en Castilla y León.

Pagar menos de calefacción y buscar un trabajo es lo que les ha llevado a diseñar este prototipo tras terminar el curso que han realizado en el Instituto de Formación y Estudios Sociales de León y que ya está en vías de comercialización. De momento, su instalación servirá para calentar las estancias aunque el prototipo se mejorará en los próximos meses de cara al verano, cuándo el mayor gasto de energía es el del aire acondicionado.

La instalación está basada en el efecto invernadero y en los principios de leyes de termodinámica, de inercia térmica de los materiales de construcción empleados así como el propio concepto constructivo de las paredes del edificio. Los resultados, de momento, son positivos.

Una de las grandes ventajas de este sistema es que es mucho más barato que cualquiera de los sistemas convencionales y, además, es de fácil instalación, lo que repercute directamente en el coste.

El sistema colocado en una vivienda de Villaturiel consiste en envolver una parte de la casa en una caja de cristal, concretamente aquella zona de la fachada que coincida con las habitaciones que se quieran climatizar. El cristal ayuda a crear el efecto invernadero mientras que las baldosas de barro ayudan a mantener el calor que se transfiere al interior de las estancias gracias a una rejilla que convierte el aire frío del interior en caliente.

Aprovechar el incremento de la temperatura del medio ambiente, por culpa del efecto invernadero, y aprovechar la misma mediante el cristal y el modo del diseño son algunas de las características de este ‘invernadero’ que envuelve la fachada.

Este tipo de solución se puede aplicar a cualquier casa particular, si bien los resultados no serán los mismos, ya que hay que tener en cuenta aspectos como la orientación, los espacios por climatizar, la disponibilidad de superficie del edificio para la aplicación de la solución, existencia de sombras, latitud del lugar, etc.

Todos estos factores influyen de manera que la solución aplicada podrá alcanzar un ahorro energético en algunos casos de 30%, aunque podría alcanzar el 92%.

Un porcentaje que, traducido en euros, y teniendo como referencia el precio del gasóleo de calefacción, podría suponer un ahorro de entre 1.400 y 160 euros al año, si bien el ahorro medio rondaría los 700 y 800 euros al años.

Soluciones diseñadas especialmente para aplicar en casas ya construidas sin criterios y sin materiales de arquitectura bioclimática, con la calefacción ya instalada de combustible fósil ó eléctrico. En estas casas la aplicación de la energía solar pasiva se convierte en la principal fuente de calefacción y la ya existente se convierte a la auxiliar, lo que reduce considerablemente no sólo el consumo sino también la factura del combustible utilizado.

Otro punto a favor es su fácil instalación lo que permite hacerlo a quienes tengan conocimientos de bricolaje, lo que supone un ahorro también en el mantenimiento de esta instalación.

En el caso de la vivienda de Villaturiel en la que se ha instalado, que no tiene el factor de orientación a su favor, el ahorro económico anual será mínimo 330 euros. Según el proyecto, la inversión fue de 481 euros. Es decir, con un uso racional y responsable de la calefacción, la inversión inicial se recupera ya en el primer año de la explotación. Una instalación de estas características nunca llegará a los mil euros.

Además, hay que remarcar que no existen soluciones de este tipo para casas ya construidas. Por un lado, es eficiente con pérdidas mínimas de energía, respeta la integración arquitectónica y medioambiental. Además, por otro, crea una estructura llamativa por su concepto de diseño y su instalación es barata, ya que oscila entre 300 y 900 euros; además, es creativa porque permite jugar con la aplicación, utiliza materiales sostenibles e usados, contribuye al ahorro energético y algunos de sus materiales permiten la I+D+I.

De momento es un prototipo que pretenden comercializar y ellos mismos instalar. Ahora se prefabricarán una sería de soluciones que abarquen el máximo número de soluciones reales y respetando los factores como tipo de casa, ubicación, necesidades, refrigeración, secado sombras para que resulten atractivos para los clientes, teniendo en cuenta que tienen que ser de fácil instalación.

El diseño, desarrollo e instalación de este sistema ha estado dirigido por su profesor, el ingeniero Edin Berhamovic.

La energía solar pasiva es la clave de este invento. De hecho, los denominados sistemas pasivos utilizan la energía solar para calefacción o ventilación de edificios, sin consumo de energéticos convencionales o electricidad.

Se basan en emplear el diseño arquitectónico de edificio y apropiada utilización de materiales constructivos para reducir el consumo de energía. Se trata de un concepto que está estrechamente relacionado con los elementos de la arquitectura bioclimática.

Casi la mitad de la energía que gastan las familias españolas se emplea en calentar la vivienda. En el extremo opuesto, en algunas de las regiones más calurosas, como Andalucía y Cataluña, la punta de demanda eléctrica se ha desplazado del invierno al verano como consecuencia de los sistemas de refrigeración por aire acondicionado.

En ambos procesos (calefacción y refrigeración del hogar) los ahorros energéticos que se logran con esta «caja de cristal» son elevados, dado el aprovechamiento que se realiza de la energía pasiva.

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