la investigación . la simiente más pura

Plantas de alubia pinta y plancheta que son objetivo de estudio por la Diputación y la Universidad.
Desde hace más de dos décadas, un grupo de profesores de la Escuela Superior y Técnica de Ingeniería Agraria de León y la Diputación Provincial investigan conjuntamente sobre el cultivo de las variedades de alubia incluida en la IGP Alubia de La Bañeza. El objetivo, según el investigador Juan Antonio Boto, mantener la calidad del cultivo, garantizar su pervivencia en el tiempo y evitar que sea afectada por cualquier enfermedad que supondría un hándicap importante. Un proyecto que apuesta por la tipificación y mejora de este producto autóctono de León.
Desde el año 1997 hasta la actualidad, el grupo de expertos de la Universidad viene cultivando anualmente dos campos de alubias, en zonas diferentes de la provincia, para conservar las líneas seleccionadas, mantener su pureza y proteger su contaminación. De hecho, este año se han cultivado las cuatro variedades (líneas) de la IGP (Riñón, Pinta de León, Canela y Plancheta) en dos campos, en las localidades de Villamejil y Soto de la Vega. Sobre ellos se ha hecho un seguimiento continuo para valorar su sanidad y pureza. De la producción obtenida, una pequeña parte de las semillas son recogidas por la Universidad para ser utilizada como simiente en años posteriores y el resto será entregada al Consejo Regulador de la IGP Alubia de La Bañeza-León para su utilización como simiente.
Al mismo tiempo, se han cultivado en invernadero, por el Laboratorio de Diagnóstico de Plagas y Enfermedades de la Universidad de León (Escuela de Agrícolas), plantas para la obtención de semillas libres de virus, para su multiplicación posterior en campo.
También se han cultivado plantas de las variedades Canela y Pinta de León en la localidad de Pedrosa del Príncipe (Burgos), a partir de semillas libres de virus producidas en invernadero en años anteriores, para ver su comportamiento en zonas donde no existe riesgo de contaminación de virus.
Los investigadores leoneses reconocen la importancia de mantener las simientes puras, con idénticas características a las originarias, y conservarlas ‘limpias’ de agentes contaminantes que pueden transmitirse por semilla a las próximas generaciones. «Esto no es una tarea fácil a nivel comercial pero se deben extremar los cuidados y controles para conseguirlo», manifiesta Boto.
En cuanto a la pureza de la semilla, este científico recalca que es fundamental, si se quiere utilizar la producción de un cultivo como simiente, eliminar durante el cultivo todas las plantas que difieran del tipo característico de la variedad. En cuanto a la sanidad de este cultivo, uno de los principales problemas son las plagas y enfermedades que se desarrollan durante el cultivo, que pueden reducir la producción de las plantas e incluso anular la cosecha.