Cuestión de hemisferios
tecnología racional. Luis Panizo Alonso Profesor de Arquitectura y Tecnología de Computadores de la Universidad de León
Recuerdo que a mediados de los ochenta comprar un ordenador personal era todo un ejercicio de búsqueda, comparación y posteriormente se elegía el modelo que más nos convenía. Todo ello se desarrollaba con ayuda del hemisferio izquierdo de nuestro cerebro y gracias a sus funciones de lógica, análisis y racionalidad.
Ahora, me da la impresión, la mayor parte de las compras de la abundante tecnología que nos rodea se hace utilizando de forma prevalente el hemisferio derecho. Éste no dispone de los mismos mecanismos de análisis que su simétrico, más bien es el centro de las capacidades visuales y espaciales, sensaciones y sentimientos. Es decir, hace más caso de lo que sintetiza mediante los sentidos que de lo que puede medir racionalmente utilizando su homólogo.
Nada mejor que el ejemplo del teléfono móvil de Apple, el iPhone. Este dispositivo tiene actualmente el 20% del mercado de los denominados smartphones y el 75% de las ganancias del sector. La explicación es sencilla ya que el margen comercial ronda el 60%, aspecto nada habitual en este tipo de dispositivos. El negocio se basa en realizar campañas de marketing orientadas a convencer a nuestro hemisferio derecho y el truco para conseguir venderlo es ofrecer una supuesta exclusividad. En cambio, si realizamos un análisis de sus características y prestaciones, no es mejor que el de los competidores pero sí más caro. Además la mencionada exclusividad desaparece a los 6 meses con un nuevo modelo y todo ellos tienen fecha de caducidad tecnológica. Así es, una parte de las aplicaciones que se podían ejecutar en el primer modelo han dejado de funcionar. Sí, de un día para otro. Lo mismo está ocurriendo con determinadas aplicaciones, como los navegadores, en los Macbooks de hace cuatro años o más. De esta forma se busca la actualización tecnológica no necesaria, forzando la compra de nuevos modelos. En realidad esto no es nuevo.
Como el ansia de ganar dinero parece no tener fin, hace unos días Apple lanzó un globo sonda señalando la posibilidad de sacar al mercado un modelo de iPhone de bajo precio, alrededor de los 150 dólares. La estrategia de Apple era sencilla, aumentar la cuota de mercado siguiendo lo que decía mi abuela: «Hay muchos bolsillos pequeños y pocos grandes». El resultado no ha sido el esperado y parece que en este caso la gente ha utilizado ambos hemisferios. Está claro que esto acabaría con la supuesta exclusividad de algunos. Las acciones de Apple empezaron a bajar y tuvo que comparecer el Sr. Chiller, responsable de marketing de la compañía, para desmentirlo.
Supongo que están buscando otra nueva idea brillante como las que nos tenía acostumbrados el genio de Steve Jobs.
Mi humilde recomendación: compre tecnología si realmente la necesita y para ello utilice ambos hemisferios de su cerebro. No se deje llevar por tendencias ni modas. Se pagan muy caras.